Con visitas del premio Nobel Jean-Marie LeClézio, del FIL de Literatura en Lenguas Romances Emmanuel Carrère y de la cineasta y actriz Julie Delpy; exposiciones del Centro Pompidou y de gobelinos; presencia en el Cervantino, Fotoseptiembre, Morelia y UNAM, entre más de 200 actividades de arte, ciencia, academia... así se perfila la tercera intervención francesa, en colaboración con México.
“No es una fiesta francesa o un festival francés en México, sino que es un proyecto franco-mexicano. Elegimos la cultura para acercarnos, para hacer dialogar a nuestras instituciones y compañías artísticas, para que hablemos de un intercambio, una construcción entre Francia y México, para celebrar el bicentenario de relaciones diplomáticas”, expone a MILENIO Jean-François Guéganno, director del Instituto Francés de América Latina (IFAL) en México y agregado cultural de la embajada de Francia.
Del 1 de septiembre al 29 de noviembre, una tropa de 250 artistas franceses se desplegará en 21 ciudades de México, en colaboración con colegas mexicanos, como parte de la celebración de 200 años de relaciones diplomáticas entre México y Francia, que, tras acuerdo entre los presidentes Claudia Sheinbaum y Emmanuel Macron en noviembre de 2025, comenzó oficialmente el 14 de mayo pasado.
Guéganno detalló que la agenda es resultado de 18 meses de diálogo, de intercambio, de programación, de construcción y de reuniones entre profesionales de ambos países, para lo que se bautizó como “Gran Fiesta Franco-Mexicana”, que se desplegará en ocho ejes temáticos: artes escénicas, exposiciones, cine, literatura y edición, lengua francesa, debates e ideas, gastronomía y encuentros entre profesionales.
Agregó que la apuesta también es que no sea sólo una celebración de tres meses y que termine y ya.
“Justamente se ha hecho para poder generar proyectos a futuro, colaboraciones en 2027, 28 y espero que mucho más. Y respecto a si se extenderá a Francia, el Instituto Cultural de México hace muchas cosas en mi país; pero también nosotros, hace como seis meses invitamos como a 30 directores franceses de teatro, danza, etcétera, para que descubran la escena mexicana, el ecosistema cultural, justo para generar ideas y que en 2027-28 ellos también puedan programar proyectos en Francia”.
Según el sitio web de la embajada, Francia reconoció oficialmente a México como país soberano en 1830, pero los primeros tratados comerciales firmados entre representantes de ambos países se remontan a 1826. Y desde fines del siglo XVIII la comunidad francesa se estableció en el hoy México.
El anuncio oficial de la programación se da en la Casa de Francia este martes 14 de julio, Día Nacional de Francia (que conmemora la Toma de la Bastilla, que ocurrió otro martes 14 de julio, pero de 1789, y que dio inicio a la Revolución Francesa, tanto influyente para la Guerra de Independencia de México). Y también coincide con el partido de seminales de la Copa del Mundo de futbol entre Francia y España.
La Gran Fiesta Franco-Mexicana tendrá su punto de partida justo el próximo 1 de septiembre, con la inauguración de la exposición histórica Francia-México, 200 Años de Relación y Amistad. Resonancias, Disonancias y Contrapuntos, en la Biblioteca José Vasconcelos de Ciudad de México.
“No vamos a evitar ningún tema. Son 200 años y, como en todas las relaciones, no han sido 200 años de amor, en medio ha habido su guerra; pero es la historia, lo asumimos. Y lo importante hoy en día es que no quede nada de rencor en nuestra relación y nuestros pueblos se quieran y sean muy unidos”, adelantó Guéganno en alusión a las dos intervenciones militares francesas en México en el siglo XIX.
Tropas de Francia invadieron México en 1838-39 y en 1861-67, en la segunda ocasión para imponer a Maximiliano de Habsburgo como emperador. Y ya en el siglo XXI, los gobiernos de Felipe Calderón y Nicolas Sarkozy se confrontaron por la detención en 2005 de Florence Cassez, acusada de secuestro.
En ese ámbito histórico, habrá dos exposiciones cruzadas de manuscritos antiguos: el Códice Boturini se expone en la Bibliothèque Nationale de France, mientras el Códice Azcatitlán se exhibirá en el Museo Nacional de Antropología, donde se llevará a cabo el Simposio Internacional de Códices Mesoamericanos. Voces Ancestrales: Abriendo Nuevas Vías. Además, dos de los más importantes historiadores franceses, Serge Gruzinski y Antoine Lilti, ofrecerán conferencias magistrales en México.
Otra de las grandes sorpresas que llegará de París, pero con curaduría mexicana de Carlos Palacios, será Las formas de la energía, que por primera vez traerá obras de la colección del Centre Pompidou para una exposición ex profeso para México, que se montará en el Museo del Palacio de Bellas Artes del 12 de noviembre próximo al 28 de febrero de 2027, aunque Guéganno no dio más detalles de ella.
“No estamos inventado nada, estamos trabajando con nuestros socios mexicanos, estamos poniendo la gran mayoría de los proyectos en la agenda cultural mexicana. Aquí el Museo de Bellas Artes propuso un curador, es una curaduría mexicana de las colecciones del Centro Pompidou que se hizo con los equipos del Museo de Arte Moderno. La idea original fue de Alejandra de la Paz”, apuntó Guéganno.
Y también, en cuanto a arte contemporáneo, los artistas Minia Biabiany y Olivier Marboeuf tendrán sendas exposiciones individuales en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), de la UNAM, la primera del 5 de septiembre al 14 de febrero y el segundo del 7 de noviembre al 25 de abril.
Francia también estará presente en la Primera Bienal Internacional de Yucatán, del 26 de noviembre próximo al 28 de febrero de 2027, con curaduría del artista Abraham Cruzvillegas y la dirección de la investigadora Daniela Pérez, y en Semana Cultural de Mérida: 200 Años de Amistad México-Francia.
También puso en relieve la exposición Historias entretejidas, en el ex Palacio de Iturbide de la capital.
“Un proyecto bastante interesante es Historias entretejidas, que se forma con parte de la tradición desde Luis XIV de la Manufacture Royale des Gobelins, que generó en Guadalajara el Taller Mexicano de Gobelinos. Estamos haciendo un diálogo con ambas tapicerías”, indicó el representante cultural.
El Museo de Historia Mexicana de Monterrey albergará Los Barcelonnettes: Una Epopeya Franco-Mexicana y el Centro de la Imagen, Miradas de la fotografía contemporánea francesa, en la 16 edición de Fotoseptiembre, en la que Francia es el país invitado de honor, junto con Michoacán como estado.
Guéganno destacó que Francia también es invitado de honor del 54 Festival Internacional Cervantino (FIC), que a finales de junio ya anunció su programación del 3 al 18 de octubre en Guanajuato, con danza, teatro, música y cine de artistas franceses como Mohamed El Khatib, (LA) Horde y Ballet de Marsella x Rone, la Compañía La Meute, Olivier Normand, Novaya, Leïla Ka, Émilie Rousset, entre otros, algunos de los cuales tendrán sus espectáculos en la capital y otras ciudades, en el Circuito FIC.
“Tenemos una apuesta, un desafío: no es solamente invitar a estrellas o a gente súper conocida; nos parece importante permitir descubrir los nuevos talentos y los nuevos artistas”, subrayó el diplomático.
No obstante, enumeró cumbres que habrá en la fiesta como el Ensamble Pygmalion, una de las estrellas de música barroca, bajo la dirección de Raphäel Pichon, su fundador, que estará el viernes 9 de octubre en Palacio de Bellas Artes y el domingo 11 en el Teatro Juárez, dentro del FIC; o su par Le Poème Harmonique, de Vincent Dumestre, que tocará en noviembre en el Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez y en la sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de la UNAM.
En letras, sobresalen los grandes nombres como LeClézio, que regresa al país del que ha escrito varios de sus libros para presentar en la Feria Internacional del Libro de Monterrey su más reciente obra Tres entradas a México. Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Rulfo, Luis González y González (Bonilla Artigas Editores, 2026), o Carrère, que trae a México su nuevo título Koljós (Anagrama, 2026), un relato familiar que arranca con el funeral de Estado de su madre Hélène Carrère d’Encausse; o Delpy, a la que el Festival Internacional de Cine de la UNAM (Ficunam) entregará la Medalla Filmoteca UNAM.
Y la Comédie-Française presentará L'Événement, adaptación de la novela de la Nobel Annie Ernaux.
Y, a propósito del séptimo arte, el Tour de Cine Francés, la mayor muestra de películas francesas en el mundo fuera de Francia, celebrará en septiembre-octubre con 7 largometrajes su 30 aniversario en el país donde más películas francesas se ven en el mundo: México. Y en el FIC se proyectarán en Guanajuato una selección de clásicos franceses, un programa de animación, otro de documental hecho por cineastas francesas, retrospectiva de Agnès Varda, y un cruce entre películas de México y Francia.
Además, en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, se proyectará La bella y la bestia, filme de Jean Cocteau con música en vivo de Philip Glass a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, con Juan Carlos Lomónaco en la dirección concertadora de este clásico del cine mundial.
También el país europeo estará presente en el ciclo “Ellas dirigen”, que albergará la Cineteca Nacional.
“Y también siempre nos hacen un lugar muy especial en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). Además habrá una cita bastante interesante en el Festival de Cine de Animación de Guadalajara, Pixelatl, en el que somos invitados de honor. México y Francia somos dos países muy grandes en cine y especialmente en el de animación, hay un reconocimiento mutuo entre profesionales franceses y mexicanos. Hace como cuatro años México fue invitado de honor al Festival de Annecy”.
El director del IFAL en México, una de las instituciones que auspician la Gran Fiesta Franco-Mexicana, reiteró que muchos proyectos son co-creaciones de artistas de ambos países. Puso de ejemplo la compañía de danza Mazelfreten, que se presentará en el FIC y en espacios de la UNAM.
“Mazelfreten está prestando una de sus coreografías a bailarines mexicanos. Es una de las mejores compañías de danza contemporánea, participó en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París en 2024, con bailarines de música electrónica sobre una plataforma que flotaba en el río Sena”.
También subrayó que los artistas franceses que llegarán a México no son todos de la metrópoli, sino que vendrán desde toda la diversidad cultural de su país, incluso de territorios como la isla Martinica.
—De todas los festejos que han compartido Francia y México, ¿por qué ahora el foco cultural?
La cultura es una de las mejores puertas para acercarnos, para dialogarnos, entendernos. La cultura te hace reflexionar, soñar, te conmueve. Somos, y lo creo sinceramente, dos grandes países de cultura, pero también diferentes. Y apostamos justamente por este proyecto. Por eso quisimos que la más grande cantidad de franceses trabajen con la más gran cantidad de mexicanos, para que se acerquen, para que nos conozcamos mejor. No estoy convencido de que, en términos de cultura, de producción, nos conozcamos tanto. La apuesta es que este diálogo refuerce, solidifique nuestros actos culturales.
—México vive un momento social, político, de seguridad complicado. ¿Qué representa en ese contexto traer este despligue de cultura francesa a México, a sus principales foros culturales?
Te puedo decir, y es sincero y real: hay un sentimiento de entusiasmo y de espera de los artistas franceses de venir a México. Todos los que vienen, vienen con mucho entusiasmo, muchas ganas, mucho placer. Obviamente, puede ser que cuando hubo los problemas en Jalisco (tras la detención en febrero del narcotraficante El Mencho), son imágenes muy fuertes siempre que están en la televisión y uno se puede preocupar, pero nunca sentí, con toda la preparación que tuvimos con los artistas, desde hace más de un año con ellos, que hubiera ni miedo, ni temor, ni preocupación de venir a México.
PCL