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Viernes , 26.04.2019 / 05:26 Hoy

Sigue tus propias reglas: Peter Broetzmann

Precursor de la improvisación libre en Europa, el saxofonista alemán destaca la importancia de haber tocado al inicio de su carrera con el trompetista Don Cherry.
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Hay impactos que duran toda la vida, como ver y escuchar al saxofonista alemán Peter Broetzmann y su sonido duro, cimbrante y apasionado. Así pudimos constatarlo quienes asistimos a su concierto en el entonces llamado fmx-Festival de México en 2012.

Algo similar le ocurrió a Broetzmann con Sidney Bechet. Tenía 14 años cuando el saxofonista y clarinetista, figura pionera del jazz, fue a tocar a Wuppertal, donde estudiaba el adolescente que ya tocaba el clarinete. ¿Qué fue lo que le llamó la atención de Bechet?, le preguntamos por correo electrónico y la respuesta es sucinta: "su sonido, su presencia en el escenario".

Precursor de la improvisación libre en Europa, o seguidor de la tradición innovadora del jazz, el músico que no comulga con el término free jazz, destaca la importancia que tuvo para él haber tocado a los inicios de su carrera con el trompetista Don Cherry. "Don, junto con Steve Lacy, fueron los primeros músicos estadunidenses que nos apoyaron, lo que fue muy importante para un joven músico europeo que no sabía mucho".

Antes de dedicarse de lleno a la música, su interés se inclinaba por las artes plásticas, aunque sus desencuentros con galeristas y artistas lo hicieron alejarse del ambiente, aunque no de la creación.

"Mi primera meta –dice– fue ser pintor y desde este punto de vista para mí fue más fácil cruzar las fronteras y olvidarme de cuestiones formalistas y estéticas. Por otro lado, la música de jazz fue parte de mi vida desde el día en que empecé a pensar".

Con frecuencia se afirma que Broetzmann fue parte del grupo artístico Fluxus, lo cual ha desmentido en muchas ocasiones, si bien tuvo relación con algunos de sus integrantes.

Si el ambiente de las galerías de arte le resultó insoportable, no así el de los músicos. "Me siento más a gusto en los círculos musicales, en el arte todo tiene que ver con el dinero, especialmente hoy en día, y eso atrae a cierta gente que no me gusta".

No hay disonancias

Difícil tarea de la describir la música, cualquier tipo de música, como cuando alguien calificó a Broetzmann como un "saxofonista extremadamente disonante". El aludido, siempre claro en sus respuestas, asegura que esas son "tonterías, no hay disonancias en la música".

Peter ha estado de gira por tres años con Heather Leigh. (Cortesía)

Considerado maestro del avant garde, el saxofonista siempre tiene en mente a los músicos que le precedieron, pues, advierte, "tenemos que estar conscientes de dónde proviene la música y no olvidarnos que el blues es la madre de todo. Y me encanta Coleman Hawkins, Don Byas, Ben Webster, todos estos grandes saxofonistas teneres que surgieron del ámbito del swing al bebop".

El término free jazz le parece inadecuado para la música que hace. "Nunca he estado de acuerdo con este término; no hay nada libre en el arte, en la vida en general: tú destruyes y construyes y, al hacerlo, sigues tus propias reglas".

Algunos músicos, en lugar de establecer sus reglas, se enfrascan en clichés, incluso en el free jazz. Broetzmann considera que "encuentras rutinas y clichés en cualquier tipo de arte en cualquier época; en nuestra época, donde todo se mueve en la superficie, tengo la sensación de que estas dos cosas ganarán la pelea".

Si el jazz fue una música que se aprendía en la calle, ahora está en vías de ser música de conservatorio, lo que le ha quitado parte de su frescura. Justo el saxofonista acababa de regresar de Colonia, donde dio un concierto y una conferencia. La experiencia fue alentadora porque escuchó "a un trompetista que dirige una banda de estudiantes. tiene 21 años y hace un trabajo excelente, así que siempre hay esperanzas a nivel personal. Yo no creo en las instituciones".

El saxofonista es partidario de la relevancia social de cierto tipo de música, pues asegura que "siempre que subes al escenario y te abres es una especie de declaración política. Cuando empezábamos queríamos cambiar el mundo y especialmente para mí, como alemán, por todo lo que habían hecho mis padres al resto del mundo, valía la pena hacerlo. Fracasamos, por supuesto, jóvenes y tontos como éramos, pero nuestro Nunca Jamás es ahora más importante que nunca, donde en todas partes del mundo la salsa oscura del nacionalismo y el fascismo están envenenando las aguas subterráneas".

Con Heather Leigh

Peter Broetzmann se presentará el miércoles 20 de marzo en el marco de Sesiones El Nicho en Ex Teresa a las 19:30 horas con Heather Leigh, improvisadora en la guitarra de acero con pedal. Tocar con él, dice la guiarrista, "es a la vez muy natural y siempre un buen desafío. Como yo, no tuvo formación y toca lo que siente, así que nuestro acercamiento a la música combina muy bien. Hemos andado de gira intensa durante más de tres años así que el sonido siempre está creciendo. Es completamente improvisado, pero tiene una calidad compositiva. Ninguno de los dos es el ancla y siente que la música que tocamos no puede ser definida como jazz o folk o ningún género específico. El dueto tiene su mundo sonoro especial propio. Es emocionante, gratificante, conmovedor y vital hacer música con Peter".

RL

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