El director artístico de la Big Band Jazz y de la Hammer Band no solo comparte el gusto musical en los escenarios, sino que además colabora con programas de enseñanza musical en la Comarca Lagunera. Se trata de Edgar Flores, quien ve en este arte un apostolado que hoy comparte dentro de su propia institución musical con adultos mayores.
“Siempre me ha gustado tener, aparte de las presentaciones que hago en teatros, conciertos y demás, siempre me ha gustado mucho la parte de la educación musical, pensar en qué más se puede aportar, aparte de tocar. Y como misión siempre he tenido la ambición de tener mi propia institución educativa; afortunadamente, desde el 2019 ya la habíamos logrado, pero por la cuestión de la pandemia nos detuvimos hasta el año pasado. Fue en septiembre que abrimos lo que es el Instituto de Educación Musical Ad Libitum, que en latín significa libertad, a voluntad”.
Esgar Flores dijo que en ese sentido el Instituto se enfoca en la capacitación o enseñanza para el adulto mayor, toda vez que resulta fundamental dentro de las comunidades, pero en la actualidad este sector poblacional en la región y en México se encuentra desatendido.
“Las nuevas tendencias que hablan del bienestar, de la psicología del envejecimiento activo, nos dicen que el adulto mayor debe tener otras actividades y es por eso que nosotros quisimos cubrir esta parte, aunque no solo atendemos a los adultos mayores, sino a cualquier persona”.
La idea eje es que los ancianos ya entregaron su vida productiva y en este periodo de la vida les toca disfrutar de su tiempo y en comunidad para desarrollar lazos de amistad. Además, la manera más joven de envejecer es no aprender. El maestro Edgar Flores, además, está realizando una maestría en educación musical y toda la investigación que realiza está dedicada al adulto mayor.
“Me está ayudando mucho lo que aprendo porque lo estoy poniendo en práctica en clase; el beneficio es enorme porque tengo alumnos que iniciaron en septiembre con detalles de motricidad y memoria y ahorita han evolucionado mucho. No solamente de tocar un instrumento, sino el beneficio emocional, social.
“Es memoria, motricidad, coordinación y el factor social, que es muy importante porque muchos me han dicho en clase que estaban solos en casa y no salían, pero ahora vienen y tienen amigos. Es un proceso lento, pero la pedagogía y las dinámicas se tienen para adaptarse a su aprendizaje y si a un señor le resulta aprender en dos meses, quizá en otro pueden ser seis, pero sí hay forma”.
Es así como el maestro dijo que se forman cantantes, pianistas y violinistas adultos mayores, los mismos que ya se animan a presentarse como actividad de fin de cursos. Algunos otros ya se presentan en ensambles porque la institución también les brinda clases de solfeo, teoría musical y entrenamiento auditivo. Las mensualidades son variables de acuerdo a lo que se desea estudiar y los interesados pueden acudir a la escuela que se ubica en Jordania 474 en la colonia Torreón Residencial o enviar mensaje al 871 365 4145.
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