M+.– El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reveló que un reciente hallazgo de diez cráneos en la zona arqueológica de Huapalcalco, ubicada en Tulancingo, en el oriente de Hidalgo, pertenece a una ofrenda probablemente del periodo clásico mesoamericano, la cual quedó bajo resguardo de especialistas para su análisis, quienes tardarán hasta tres meses en obtener mayor información sobre su origen.
De acuerdo con la investigación de MILENIO, los estudios de antropología física determinarán edad, sexo y las causas en las que murieron e incluso en algunos casos precisarán el tipo de alimentación por el desgaste de las muelas.
Tal hallazgo fue en un basamento que colinda con una calle de las inmediaciones y proporciona indicios de un proceso ritual, así como de ceremonias religiosas que se llevaban a cabo en el sitio.
“La ofrenda corresponde a 10 individuos que fueron encontrados relativamente cerca. “Primero se localizó un cráneo, se hicieron trabajos para rescatarlo, pero al momento de hacerlo se encontraron en su cercanía otros nueve”, declaró el delegado del INAH en Hidalgo, Manuel Villarruel Vázquez, previo a una reunión con pobladores de Huapalcalco para detallar las labores de restauración de este sitio histórico.
Con ello, agregó el funcionario federal, el INAH rescató los indicios de una ofrenda que se encontraba dentro del relleno de una estructura o una plataforma, “y que probablemente esté asociada a algún proceso ritual en su momento”.
Villarruel Vázquez informó que especialistas llevarán a cabo estudios de comparación, así como trabajos osteológicos. “Son análisis que realiza el equipo de antropología física del INAH, para medir las características craneales, además de precisar si cuentan con alguna herida visible, malformaciones o incluso algún elemento que pueda señalar patologías”, destacó.
Trabajos de restauración
Las labores de restauración en la zona arqueológica de Huapalcalco con un presupuesto de 1.7 millones de pesos con motivo del Mundial de Futbol dieron paso a un hallazgo fortuito, muy impresionante e inesperado, contó la arqueóloga Nadia Verónica Vélez Saldaña, al dar cuenta del hallazgo de los diez cráneos.
“Estamos en la fase de recuperación de estos elementos. Se analiza un proyecto donde participen arqueólogos para delimitar las características de los individuos, como edad y tipo de alimentación”, señalaron los especialistas.
Las obras a desarrollar en Huapalcalco consisten en conservar y restaurar los monumentos arqueológicos, principalmente en la estructura y el edificio anexo, así como la limpieza de grafitis y el mejoramiento de la zona para la visita pública, además de señalética y letreros, de acuerdo con lo expuesto por las autoridades a los habitantes.
A su vez, contemplan la instalación de una malla ciclónica para delimitar el acceso a la zona arqueológica, además de supervisiones con la finalidad de evitar más grafitis y garantizar que no se tiren colillas de cigarro en las inmediaciones.
También trabajan en dos espacios para las visitas, uno destinado a talleres y otro más a exposiciones. Se analiza instalar luminarias y cámaras de seguridad.
“Se están haciendo diferentes trabajos de conservación arqueológica, protección de basamentos, de taludes, consolidación, limpieza, se están protegiendo pisos de estuco y se llevan a cabo diversas labores que permiten una mejor lectura del basamento y de los elementos para cualquier visitante”, señalaron.
Zona de Monumentos Arqueológicos
El 5 de junio de 2023, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que declara este sitio oficialmente como Zona de Monumentos Arqueológicos y comprende una extensión total de 20 hectáreas.
Tras el decreto, cualquier obra, construcción o anuncio en el área queda estrictamente sujeto a la jurisdicción de los poderes federales y la supervisión del INAH.
El término Huapalcalco deriva del náhuatl: Huapalli o Huapálitl, que significa tabla o viga pequeña; así como lugar de la casa de madera. Dicha zona, de acuerdo con los estudios técnicos realizados por el INAH, tuvo una ocupación continua desde el periodo de 14000 a 7000 antes de Cristo, el cual se destaca por la presencia de asentamientos prehistóricos precerámicos en sus cuevas, hasta el Postclásico tardío, fase Azteca III y IV, 1350 a 1520 después de Cristo, del que data el montículo denominado Iglesia Vieja en Huapalcalco.
Este periodo está representado principalmente por la tipología cerámica similar a la de la fase Azteca III y IV de la Cuenca de México.
Tal sitio arqueológico se localiza en la ladera alta de los cerros, limitado por un acantilado, el cual está conformado por varias estructuras, plataformas y basamentos que rodean la plaza denominada Grupo VI del área cívico-ceremonial.
Sobre los paredones de los cerros La Mesa y El Huiztli se han reportado pinturas rupestres y ocupaciones precerámicas en abrigos.
Existe una zona habitacional, asociada a talleres de obsidiana, que se encuentra en la parte baja de la ladera de los cerros La Mesa y El Huiztli, y del valle. Huapalcalco pudo ser un centro regional para el periodo Epiclásico, el cual controlaba el yacimiento de obsidiana de El Pizarrín, por lo que dominó la producción y comercio de bifaciales y monofaciales.
En el centro ceremonial de Huapalcalco se reportaron pirámides y, a lo largo de los cantiles de los cerros La Mesa y El Huiztli, varias cuevas como la del Chivo y diversas pinturas rupestres con representaciones antropomorfas, venados, astros, entre otras, que junto con la tipología cerámica y las ocupaciones precerámicas en abrigos, son de suma importancia para conocer las raíces prehispánicas, lo que fortalece los vínculos de identidad como nación, explicó la dependencia federal.
Tendrá rehabilitación para visitantes
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realiza trabajos de conservación y rehabilitación en la Zona Arqueológica de Huapalcalco, donde se desarrollan acciones de restauración, mejoramiento de infraestructura y fortalecimiento de servicios para visitantes.
Villarruel Vázquez informó que este sitio forma parte de las cuatro zonas arqueológicas intervenidas en Hidalgo mediante proyectos avalados por el Consejo Nacional del INAH.
Las autoridades explicaron que los trabajos se realizan bajo lineamientos de conservación patrimonial y contemplan rehabilitación de sanitarios, espacios de servicio y áreas destinadas a actividades culturales y atención al público.
El proyecto también incluye adecuación de espacios administrativos para talleres, orientación turística y áreas de exhibición, además del empedrado de la calle Morelos, principal acceso hacia la zona arqueológica.
Entre las acciones de conservación destacan labores de deshierbe, limpieza, reparación de estructuras y eliminación de grafitis detectados en áreas con pinturas rupestres.
Asimismo, se contempla la colocación de malla ciclónica en aproximadamente 130 metros cuadrados y la instalación de señalética orientada a mejorar la experiencia de visitantes y reforzar la protección del patrimonio histórico.
Especialistas del INAH señalaron que el objetivo principal de la intervención es la conservación integral del sitio arqueológico, abierto al público desde la década de 1950, y precisaron que las labores actuales no corresponden a un proyecto de exploración arqueológica.
No obstante, durante la reunión confirmaron que recientemente se registraron hallazgos considerados relevantes dentro de la zona intervenida.
Las autoridades también reconocieron la participación de habitantes de Tulancingo en tareas relacionadas con la preservación y difusión del valor histórico y cultural de Huapalcalco.
En representación del gobierno municipal participó Guadalupe Rodríguez Uribe, quien señaló que la administración encabezada por Lorena García Cázares mantendrá colaboración en las acciones orientadas a la conservación y promoción del sitio arqueológico.
