En las cinco regiones de Coahuila se concentran vestigios arqueológicos que durante décadas han estado expuestos a visitas irregulares que concluyen en muchas ocasiones con la destrucción y el saqueo.
No obstante, las autoridades trabajan para que las ideas de conservación se afiancen entre la población a través de una campaña de divulgación del patrimonio, así como en colaboración con los habitantes de las localidades para impulsar las visitas guiadas reguladas hasta poder concretar la instalación de una primera zona arqueológica en la entidad.
Para ello también se deberá sumar el apoyo que el gobierno estatal debe ofrecer para el desarrollo de sitios turísticos.
Ejemplo de ello es Narigua, sitio arqueológico ubicado en General Cepeda que alberga una de las mayores concentraciones de petrograbados. Allí, las manifestaciones rupestres abarcan figuras humanas, geométricas y astronómicas superpuestas con el paso del tiempo de la mano de los cazadores recolectores.
Impulso para una zona arqueológica
José Francisco Aguilar Moreno, delegado del Centro INAH Coahuila, explicó en entrevista telefónica para MILENIO que una de las intenciones de la presente administración federal es atender los sitios arqueológicos en el norte del país, iniciando con la restauración de abrigos rocosos dañados y por los cuales se han hecho denuncias contra quienes resulten responsables.
Pero además se trabaja en sitios de la mano de funcionarios que laboran en instituciones como la Comisión Nacional Forestal y con los habitantes de las localidades para impulsar las visitas controladas, pues al momento no existe una sola zona arqueológica en la entidad.
“Es una de las intenciones en esta administración y esto te lo cuento porque así como se atendieron muchas zonas arqueológicas en el centro y sur del país, está la intención de la federación de atender algunas zonas del norte.
“Si me preguntas cuáles podrían ser de posible apertura como zona arqueológica, teniendo un plan de manejo, teniendo personal, un sitio de interpretación, yo creo que la primera podría ser Narigua porque con la comunidad hemos trabajado muchísimo para poder conservar esto”.
Para lograr este propósito, Aguilar Moreno comentó que se debe observar la ley y en el caso de la tenencia de la tierra se debe analizar con funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Sedatu.
“Por ejemplo, en el caso de Rincón Colorado tuvimos la fortuna de hacer las negociaciones con el gobierno del estado, que compró la tierra a los ejidatarios. Ahora sé que no hay recursos para eso, al menos que yo lo sepa, pero sí vemos otra forma, que es hacer acuerdos de colaboración con los mismos ejidatarios, organismos coadyuvantes, guardando las proporciones, porque la tierra sigue siendo de ellos, pero el patrimonio cultural es de todos los mexicanos.
“Como ejemplo, tú llegas a Narigua y la comunidad te cobra. Pero ellos no te cobran por ver el patrimonio, por lo que te cobran es por el estacionamiento en sus tierras; porque te den una guía o te vendan un refresco. Eso es lo que ellos te pueden cobrar como un servicio, no te pueden cobrar por ver el patrimonio. Eso sería en la región sur, pero si nos vamos a la región centro, Cuatro Ciénegas tiene muchísimos espacios”.
Proyectos y rutas de acceso
El delegado citó como ejemplo los trabajos de protección que se realizan en la Cueva de la Lagartija, donde el propietario de la tierra está de acuerdo en poder generar un proyecto turístico a través de la instalación de una zona arqueológica, sin expropiar y en colaboración.
“De Cuatro Ciénegas me iría a un sitio cerca de Acuña que el arqueólogo Yuri De la Rosa recorrió cuando nos hicieron la propuesta para un parque eólico; hay una concentración de unas 800 o 900 pinturas rupestres.
"Es un lugar que en un momento dado se pudiera abrir. También conocemos al dueño del predio, es un solo dueño, y ahí tienes ventaja porque si son terrenos de uso común se complica un poco, porque necesitas la venia de todos y ahí participa la Procuraduría Agraria”.
En el caso del sitio en Acuña, el funcionario federal dijo que se trata de un rancho de un particular que está interesado en hacer algo dentro de su propiedad.
La posibilidad de contar con una primera zona arqueológica en Coahuila es real, más aún si se piensa que avanza el proyecto de reactivación del sistema ferroviario nacional que, para esta región, iniciará en la carretera a Zacatecas y pasará por Derramadero, donde se instalará una primera estación que quedará a menos de cuatro kilómetros de La Encantada.
Quien gane la licitación para construir las estaciones deberá pagar la reubicación y la restauración de su monumento histórico. Francisco Aguilar precisó que de ahí el tren cruzará a Nuevo León, en García y en Villa Aldama. Se trata de tres estaciones que estarán sobre el cruce.
“Yo creo que la idea que traen es como la que tuvieron con el Tren Maya. Hay sitios arqueológicos, pero ahora que habrá el cruce del tren y más generación de turismo, habría que arreglarlos. Es como yo lo entiendo, no te lo puedo asegurar, pero habría que ver los sitios que, por el cruce del tren, se pueden atender”, dijo el delegado, quien comentó que en Rincón Colorado jamás se ha cobrado, pero de abrirse como zona arqueológica, en el arranque se tendría que enviar a un boletero o taquillero que podría dar mantenimiento al lugar y hacer los recorridos.
Manifestaciones rupestres y contexto histórico
En Narigua se tienen cinco sitios registrados y para el arqueólogo Yuri De la Rosa Gutiérrez, como en San Rafael de los Milagros, existe una gran concentración de petrograbados, pero además alrededor de las sierras hay manifestaciones gráfico-rupestres.
Para llegar al sitio los visitantes deben transitar alrededor de una hora si la salida es de Saltillo, y un poco más de tres si se viaja desde Torreón. Luego de avanzar por la carretera 40 se llega a la desviación hacia General Cepeda y es entonces que deben poner toda su atención al circular por una carretera francamente estropeada, lo que la vuelve inaccesible para vehículos tipo sedán.
Se trata de rúas de tierra que por algunos tramos se han emparejado con piedras, de tal forma que los habitantes consideran necesario que el gobierno del estado invierta en una vialidad que acorte la distancia e invite a llegar a Narigua o a un sitio que alberga huellas de dinosaurio, en el ejido Porvenir de Jalpa.
“En la terracería hay partes buenas, pero la mayor parte está mala. Tienen que abrir un camino que lleve directo a la carretera sin tener que dar tantas vueltas por un solo camino”, dijo un campesino al dar las indicaciones para llegar al Mogote, donde la comunidad ha puesto unas palapas, sanitarios y un par de asadores.
“En donde están las huellas de dinosaurio se tiene más trabajo porque ya se puso un andador para que la gente no las pise y también hay cédula. Eso se hizo con varios proyectos de empleo temporal con los ejidatarios.
"Pero hablando de las manifestaciones rupestres en Coahuila, que son de tipo geométrico, no figurativas, que representan su cosmovisión, donde hay animales y figuras humanas muy esquemáticas representadas. En Narigua hay astros y agua”, dijo De la Rosa, quien apuntó que la técnica es de percusión.
En el sitio además apuntó que hay figuras completas e incipientes, prehispánicas, hechas por distintas generaciones a lo largo de mucho tiempo, es decir, que en una misma roca puede haber figuras de la misma temporalidad, pero en otra de distintas temporalidades.
“A pesar de que todos los petrograbados, todas las figuras tienen la misma técnica de manufactura, digamos que el estado, digamos entre comillas terminado, que no sabemos si es a propósito o no, es distinto porque hay unas con mayor profundidad.
"No hay diferencia en la temporalidad porque no tenemos estudios de radiocarbono en esta zona, pero la presunción general es que los habitantes llegaron hace 12 mil años y que empezaron a grabar las rocas más o menos al mismo tiempo que empezaron la pintura, hace 5 mil años”.
Yuri De la Rosa dijo que en el sitio también hay motivos vinculados a la colonia: cruces y figuras con jinetes. Además, hay representaciones grabadas que demuestran intercambio cultural, pues se trata de imágenes diseñadas en Mesoamérica que luego se grabaron en el desierto, incluso algunas con algunas variantes en cuanto al diseño.
“El que registró el sitio fue el arqueólogo Enrique Nalda y su equipo en la década de los ochenta. Es difícil decir que un solo grupo habitó estas regiones; a lo mejor para la región de Cuatro Ciénegas se dan los tobosos; para la región de La Laguna, los irritilas, y más allá, para Durango, los tepehuanes. Aquí, en General Cepeda, puede ser que estuvieran los guachichiles, colorados y rayados, más cercanos a las ciudades que hoy conocemos como San Luis y Nuevo León.
“Es difícil asignar identidades justo por el tipo de sociedades en las que se desenvolvían, eran campamentos cíclicos con una movilidad; seguramente hubo disputas de territorio y algunas alianzas. Se trata de varios grupos: zacatecos, guachichiles, rayados, e incluso no se descarta que en algún momento tobosos e irritilas hayan bajado a estas regiones”.
De la Rosa Gutiérrez dijo que la expresión rupestre en Coahuila es infinita y que en General Cepeda se encuentran rocas que contienen miles de expresiones que se relacionan con los astros, el agua y otros temas que, al analizar otros sitios similares, se llega a la conclusión de que su ubicación no es al azar. Por eso es necesario hacer un estudio de las figuras, un catálogo con cada roca.
“Narigua tiene todas las condiciones para convertirse en una zona arqueológica. Obviamente requiere de inversiones: le hace falta señalética. Tenemos información arqueológica que se puede aportar ya sobre los cazadores recolectores. Pero también hay sitios que podrían también considerarse para desarrollar una zona arqueológica en Cuatro Ciénegas de gran valor”.
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