Iluminar una habitación oscura o un cuarto de lavado sin tener que gastar en focos ni pagar de más en la cuenta de luz es totalmente posible gracias a una idea tan sencilla como ingeniosa.
La famosa lámpara de agua, hecha con un simple envase de plástico, se ha convertido en una alternativa genial para aprovechar el sol al máximo durante el día. Es un proyecto muy económico que transforma una botella reciclada en una potente fuente de iluminación natural.
¿Cómo funciona un tragaluz casero?
El secreto detrás de esta maravilla es la forma en que la luz del sol choca contra el agua; al atravesar el líquido, los rayos solares se abren en todas direcciones, logrando repartir una claridad increíble dentro de cualquier espacio cerrado.
Es una excelente opción para cobertizos, bodegas o cuartos que no tienen ventanas y que normalmente requerirían tener un foco prendido todo el tiempo.
Instalar uno de estos tragaluces caseros no requiere herramientas caras ni conocimientos avanzados de construcción, sólo necesitas un par de materiales básicos que seguro tienes en casa, algo de sellador para evitar filtraciones cuando llueva y un rato libre para hacer el trabajo.
¿Qué se necesita para hacer un tragaluz en casa?
A continuación te explicamos todo lo que debes juntar y las indicaciones precisas para armar tu propia lámpara solar de techo.
- 1 botella de plástico transparente de 1.5 o 2 litros (con su tapa)
- Agua limpia suficiente para llenar el envase
- 3 cucharadas de cloro o blanqueador líquido
- 1 lámina pequeña de zinclón, cartón grueso o plástico rígido
- Sellador de silicona o masilla para techos a prueba de agua
- Unas tijeras o cúter
- Un plumón permanente
¿Cómo hacer una lámpara solar?
- Lava muy bien la botella por dentro y por fuera para que no quede ningún residuo de refresco que pueda opacar el plástico con el tiempo.
- Toma la lámina de apoyo y dibuja en el centro un círculo del mismo diámetro que el cuerpo de la botella usando el plumón. Corta el orificio con el cúter cuidando que el envase entre de forma ajustada.
- Llena la botella casi hasta el tope con el agua limpia y añade las tres cucharadas de cloro. El blanqueador es clave para evitar que le salgan algas o se ponga verde con la radiación del sol. Enrosca la tapa con fuerza.
- Desliza la botella dentro del agujero de la lámina de apoyo, dejando que la mitad superior (donde está la tapa) sobresalga por arriba y la mitad inferior quede por debajo.
- Aplica abundante sellador alrededor de la unión entre la botella y la lámina para asegurarte de que no quede ninguna rendija por donde pueda colarse el agua de lluvia.
- Abre un hueco del mismo tamaño en la lámina o zona del techo donde quieras poner la iluminación. Coloca tu estructura ajustándola con el techo y aplica nuevamente una capa gruesa de sellador por todos los bordes externos.
- Deja secar el pegamento durante unas horas y listo. En cuanto el sol pegue en el techo, verás cómo el espacio de abajo se ilumina de inmediato.
¿Qué otros usos tiene una botella con agua en el techo?
Además de funcionar como un excelente tragaluz casero, colocar botellas llenas de líquido en las partes altas de la vivienda cumple con otras funciones útiles según la necesidad.
- Sujeción y contrapeso para láminas: En techos livianos o improvisados, amarrar botellas llenas de agua o arena sirve como peso extra para evitar que las ráfagas fuertes de viento levanten las láminas.
- Repelente visual para aves: Hay quienes colocan envases con agua sobre los tejados para que el brillo del sol reflejado en el líquido ahuyente a las palomas y evite que se aniden en el lugar.
- Calentador solar básico: Pintar una cara de la botella de color negro y dejarla expuesta al sol directo permite entibiar agua de forma natural para usos domésticos sencillos en zonas sin servicios.
KVS