Si buscas una forma baratísima, natural y super efectiva para que tu casa huela rico sin gastar en aromatizantes caros, esta mezcla es una joya.
La combinación de limón, eucalipto y vinagre es uno de los secretos mejor guardados para limpiar y refrescar el hogar. Aunque suena a remedio de la abuela, la realidad es que funciona de maravilla porque arranca la suciedad y neutraliza malos olores.
¿Para qué recomiendan mezclar vinagre con cáscara de limón y eucalipto?
Lo que hace tan especial a este preparado es que te sirve para varias cosas a la vez en un solo paso.
- Por un lado, el vapor que suelta cuando lo pones a calentar purifica el ambiente, quita el olor a humedad o a comida encerrada y de paso ayuda a despejar la nariz si andas un poco mormado.
- Por otro lado, una vez que se enfría, se convierte en un limpiador multiusos buenísimo para dejar relucientes los pisos, azulejos y barras de la cocina sin necesidad de usar químicos agresivos.
La gente lo recomienda muchísimo porque es seguro, huele súper fresco y rinde un montón. Además es la excusa perfecta para reutilizar las cáscaras de limón que normalmente tirarías a la basura; con un par de ingredientes sencillos de la alacena y el jardín creas un limpiador con aroma a limpio de verdad.
¿Cómo puedo se hace la mezcla de vinagre con eucalipto y cáscara de limón?
- Cáscaras de 2 o 3 limones (pueden ser de los que ya usaste para la comida)
- Un puñadito de hojas de eucalipto (de preferencia frescas)
- Media taza de vinagre blanco
- 1 litro de agua de la llave
- Una olla o pocillo chico
- Un colador y una botella con atomizador (si tienes una a la mano)
Paso a paso: ¿Cómo hacerlo?
- Pon el litro de agua en tu olla y échale las cáscaras de limón junto con las hojas de eucalipto.
- Ahora lleva la olla a fuego medio y deja que empiece a calentar hasta que suelte las primeras burbujas de hervor.
- En cuanto empiece a hervir, bájale a la flama para que se mantenga despacio durante unos 8 o 10 minutos. Vas a ver cómo toda tu casa empieza a oler increíble con el puro vaporcito.
- Apaga la estufa, tapa la olla y déjala descansar unos 10 minutos para que el agua termine de absorber todos los aceites del limón y el eucalipto.
- Cuando la mezcla ya no esté hirviendo, pásala por un colador para quitarle las cáscaras y hojas. Agrégale la media taza de vinagre blanco y revuélvelo bien con una cuchara.
- Guarda el líquido en un atomizador para rociar superficies, o vierte un chorro directo en la cubeta con la que trapeas el piso.
KVS