La Maicena, también conocida como fécula de maíz, es considerado como un ingrediente indispensable en la cocina mexicana por sus propiedades y usos en la gastronomía, pues se utiliza como base para preparar atole, frituras, suavizar masa, marinados o espesar mezclas.
Sin embargo, este popular ingrediente también tiene otros usos fuera de la cocina. En MILENIO te contamos para qué sirve la fécula de maíz en la lavandería y cómo utilizarlo.
¿Para que sirve la Maicena?
La fécula de maíz tiene múltiples propiedades, entre las que destaca su capacidad de absorción natural. Y es que puede sustraer sustancias líquidas y grasas incrustadas en tejidos sin deteriorar las fibras.
Es por esa razón que espolvorear un poco de maicena sobre prendas de ropa antes de iniciar con el proceso de lavado habitual, sirve para absorber manchas difíciles y eliminar malos olores.
La fécula de maíz no actúa como magia, pues es necesario tallar un poco las prendas, específicamente en sobre la mancha, para que desaparezca poco a poco la marca y que el lavado haga el resto.
Los especialistas en limpieza del hogar y lavandería, recomiendan utilizar fécula de maíz en los siguientes casos:
- Remoción de manchas de grasa o aceite
Coloca una capa generosa de fécula de maíz directamente sobre la mancha, talla con un cepillo y deja actuar por unos minutos, retirar el excedente y lávala de forma habitual.
- Elimina marcas de sudor
Pon un poco de fécula de maíz en las zonas de la ropa donde se acumula el sudor (cuello, mangas y axilas), talla con un cepillo, deja que el polvo absorba todo y retíralo con abundante agua. Si no funciona, intenta hacer una mezcla de maicena con agua en partes iguales, colocar la plasta sobre la zona afectada, dejar actuar por unas horas y retirar con el lavado tradicional.
- Elimina malos olores
La fécula de maíz también funciona para eliminar los malos olores, pues al absorber la grasa acumulada de las prendas, también quita el mal olor.
La maicena no sustituyo el uso de otros productos de limpieza especializados para lavandería, pero sí es un truco casero para combatir manchas de grasa, sudor y aceite de la ropa sin necesidad de utilizar otros productos.
Cabe recordar que la fécula de maíz se descubrió en 1842 por el químico Thomas Kingsford, esto mediante un proceso de separación del almidón y fue pensado para almidonar cuellos de camisas; años más tarde fue patentado para su venta comercial.
AC