El microondas es uno de los electrodomésticos que más se utilizan para calentar alimentos, pero también uno de los que pueden quedar olvidados al momento de hacer la limpieza de la cocina.
Las salpicaduras y restos de comida que permanecen en su interior no deberían dejarse acumular, de acuerdo con una recomendación difundida por la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.
La dependencia explica que existe un hábito muy común al utilizar este aparato: calentar los alimentos con el recipiente destapado. Al alcanzar una temperatura elevada, la comida puede salpicar y dejar residuos en las paredes, la puerta, el techo o el plato del microondas.
¿Qué pasa si no limpias el microondas?
El problema aparece cuando esos restos permanecen dentro del aparato durante un periodo prolongado. Según la información compartida por la Sedesa, los residuos de comida pueden descomponerse y convertirse en una fuente orgánica para las bacterias.
La publicación incluso plantea la situación de manera directa: si las bacterias encuentran condiciones para proliferar, pueden generar problemas para la salud.
Por ello, el aspecto del microondas no es solamente una cuestión de limpieza. Retirar los restos de alimentos forma parte de la higiene que debe mantenerse en este espacio donde se manipula y calienta comida.
Las manchas que quedan después de calentar salsa, sopa, guisos u otros alimentos pueden parecer pequeñas, pero acumularlas hace que cada vez sea más difícil mantener limpio el interior.
¿Cómo limpiar el microondas?
La recomendación que aparece en la publicación de Sedesa es sencilla y no requiere productos especiales: agua y jabón para trastes. Para mantenerlo limpio, se puede:
- Retirar los restos de comida que hayan quedado en el interior.
- Lavar el plato giratorio con agua y jabón para trastes.
- Limpiar las paredes internas donde haya salpicaduras.
- Revisar la parte superior y la puerta, donde también pueden quedar residuos.
- Evitar que la suciedad se acumule antes de volver a utilizarlo.
La recomendación cobra especial importancia después de calentar alimentos que suelen salpicar. Limpiar el microondas después de utilizarlo ayuda a evitar que los restos permanezcan en su interior y se acumulen con el paso del tiempo.
Así que, si al abrir la puerta encuentras manchas o restos de comida, no conviene simplemente ignorarlos. Un poco de agua y jabón para trastes puede ser suficiente para corregir este mal hábito y mantener el microondas en mejores condiciones de higiene.
JCM