El regreso a clases suele venir acompañado de cuadernos, colores, lápices y otros materiales que necesitan un lugar para mantenerse ordenados. Una alternativa económica para organizar el escritorio es elaborar un portalápices reciclado con objetos que normalmente terminan en la basura.
Esta actividad también puede realizarse con los niños antes de comenzar el nuevo ciclo escolar, permitiéndoles personalizar su espacio de estudio con colores, dibujos o personajes que les gusten.
¿Qué materiales necesitas para hacer un portalápices reciclado?
Para elaborar este organizador puedes utilizar una lata vacía, un tubo de cartón grueso o la parte inferior de una botella de plástico. Además, necesitarás:
- Papel de colores, tela o foami
- Pegamento blanco o silicón frío
- Tijeras
- Regla
- Lápiz
- Pintura y pinceles
- Listones, botones o estampas para decorar
- Un pedazo de cartón para la base
Si decides utilizar una lata, verifica que no tenga bordes afilados. En el caso de las botellas de plástico, el corte debe ser realizado por una persona adulta.
¿Cómo hacer un portalápices reciclado paso a paso?
Primero, lava y seca perfectamente el recipiente que utilizarás. Si elegiste una lata, retira la etiqueta y cualquier resto de pegamento. Después, mide su altura y contorno para cortar el papel, la tela o el foami con el que cubrirás la superficie.
Coloca una capa de pegamento alrededor del recipiente y fija el material procurando que no queden arrugas. Deja secar durante algunos minutos antes de comenzar a decorarlo.
Puedes agregar figuras de papel, botones, estampas, listones o dibujos hechos a mano. Otra opción es pintar directamente el recipiente y escribir el nombre del niño para evitar que se confunda con otros objetos.
Para darle mayor estabilidad, coloca el portalápices sobre un círculo o cuadrado de cartón resistente y pégalo por la parte inferior. También puedes unir dos o tres recipientes de diferentes tamaños para separar lápices, colores, plumones y tijeras.
Ideas para personalizar el portalápices
Una forma sencilla de darle un diseño especial es decorarlo con los colores favoritos del estudiante. También puede convertirse en un animal, un personaje o un pequeño cohete utilizando cartulina y materiales reciclados.
Además de ayudar a mantener los útiles en orden, esta manualidad permite reutilizar envases disponibles en casa y preparar el espacio de estudio sin realizar un gasto adicional.
jk