En Monterrey, tierra de futbol y carne asada, hay historias que cruzan continentes. La del chef japonés Yoshiaki Watanabe es una de ellas.
Fue en la Sultana del Norte donde encontró un hogar y una nueva forma de expresar su identidad y hoy, con el Mundial de Futbol cada vez más cerca, los nombres y tradiciones de Japón y Monterrey comienzan a servirse en un mismo plato.
Watanabe llegó a Nuevo León con una oferta de trabajo, impulsado por el amor y por la cocina. Fue su esposa, originaria de Monterrey, quien lo animó a abrir un restaurante japonés en una ciudad donde, en aquel entonces, este tipo de gastronomía era poco conocida.
“Me casé con mi ahora esposa, que es regia. Ella me impulsó a poner el restaurante, porque aquí casi no se vendía comida japonesa y muchos no la conocían”, explicó.
Con el paso del tiempo, su propuesta culinaria se transformó: conservó la técnica japonesa que lo formó, pero la adaptó a los sabores más regios, dando como resultado una fusión que conecta dos culturas que hoy conviven con naturalidad.
“La comida que hacemos aquí es japonesa, pero hemos buscado adaptar algunos platillos con sabores que les gustan más a los regios. Algunos son muy picantes, otros más agridulces. Aquí hay para todos”, mencionó.
Esa mezcla también se refleja en el deporte. Su restaurante se ha convertido en un punto de encuentro donde han coincidido figuras como André-Pierre Gignac; el beisbolista japonés Masaki Saito, de los Gigantes de Tokio, así como los jugadores de Sultanes: Ryuya Ogawa y Sho Aranami, quienes han encontrado en ese espacio un pedazo de Japón en Monterrey.
Aficionado tanto al futbol como al beisbol, Yoshiaki adoptó a Rayados y a Sultanes como sus equipos.
“Cuando llegué no sabía nada del futbol mexicano. Al inicio le iba a Tigres, pero después conocí a Rayados y me gustó su carácter. A Sultanes le voy porque es muy bueno y además es el equipo de la ciudad”, comentó.
Con Monterrey como una de las sedes del Mundial, el chef considera que el evento representa una oportunidad para que la comunidad japonesa muestre su cultura, tradiciones y gastronomía. Para él, el creciente interés de los mexicanos por Japón desde la cocina hasta el anime ha fortalecido un puente cultural que hoy también se vive a través del deporte.
“Monterrey está listo para el Mundial 2026”, mencionó.
Porque este Mundial no solo se jugará en la cancha, también se saboreará en la ciudad.
nrm