El amor por los seres vivos no tiene límites y Romi puede dar cuenta de ello. Su “familia multiespecie” busca a toda costa la forma de garantizarle el mayor bienestar en su último tramo de vida por la aparición de un linfoma en etapa cuatro que le arranca poco a poco sus últimos ladridos.
La necesidad de costear su tratamiento paliativo ha llevado a la familia Zúñiga Ramos a emprender pequeños proyectos para reunir fondos para su tratamiento paliativo, desde la elaboración de galletas de carne y verdura, pasteles especiales; organizar fiestas y hasta diseñaron un libro para colorear donde rinden tributo a la vida de Romi y cuentan su historia a través de dibujos y frases.
Romi enfrenta un cáncer terminal rodeada del amor y cuidado
El cáncer los sorprendió de la noche a la mañana. Un día, Romi amaneció con el rostro inflamado. La consulta veterinaria fue contundente: linfoma. Los estudios especializados arrojaron la imposibilidad de tratamiento; solo tenerla con alimento, cuidados especiales y otros paliativos para mitigar sus dolores y efectos secundarios.
Esto ha permitido a Romi enfrentar con entereza su destino. Sigue igual de cariñosa, se mueve por toda la casa, aprovecha para estar con Ramona, una perrita criolla que la familia encontró afuera de un centro comercial sin que pudiera abrir los ojos todavía.
De cachorra a integrante de la familia: la historia de Romi
La vida de Romi empezó hace 13 años, cuando la pequeña bulldog inglés, de apenas tres meses, llegó a lo que ha sido su hogar. Al principio, dice Lisset Zuñiga, era solo de su papá, pero pronto eso cambió y fue de todos, aunque su favorita es la hermana Paola.
“Hace como un mes a la anda se le inflamó mucho la cara; pensamos que había sido una reacción alérgica. Al ver que no se le quitó, fue una alerta roja, en la revisión le tocaron los ganglios y mandaron a hacer estudios, análisis, radiografías y se confirmó que tenía linfoma, pero no nos decía qué etapa”, relata.
Les sugirieron visitar a un oncólogo y le hicieron más análisis y estudios, de donde se derivó que tiene linfoma; estaba en etapa 4, la más avanzada, por lo cual ya no se va a curar, solo es cuestión de tiempo. Se deben dar cuidados paliativos para que tenga una buena etapa en lo que le quede de vida.
Esos cuidados paliativos implicaron cambiar su alimentación: verdura, carne, todo con porciones específicas; medicina, le recetaron medicamento en gotitas y pastillas para evitar que se le inflame un tumor que le apareció tiempo atrás en un pezón, aunque de inicio no era considerado como maligno, pero con el tiempo no se le quitó y se conectó, con el linfoma, a través del torrente sanguíneo.
Ahora se ve delgada, pero antes estaba como barrigona porque tenía como otro tumor que ya se le empezó a desinflamar y por eso parece que ha perdido peso. Con el medicamento, el tumor le bajó un poco y verán la manera de retirarlo porque cuelga hasta el suelo y con el roce se abrió, con posibilidades de una infección, lo cual no resulta nada conveniente para su estado de salud.
“Realmente no ha tenido dolor; justamente es lo que nos comentaba el veterinario, que para la edad y tipo de perro es sorprendente… Cuando llegó mi otra perrita, Ramona, le dio vida porque antes estaba ella sola y su compañía le inyectó vida, se pelean, se vuelven a juntar, se duermen juntas”.
Ramona es una perrita color negra, mezcla de varias razas, que fue abandonada afuera de un centro de autoservicio en Metepec. Ahí la encontraron su hermana y esposo, quienes acostumbran adoptar lomitos. La recogieron. Era recién nacida, ni los ojos tenía abiertos; hacía frío, pero ella se aferró a la vida y a cumplir su misión: inyectarle vida a Romy, quien tan pronto la vio la adoptó como si fuera su hija.
Tratamiento costoso
El tratamiento, los estudios y las consultas con el especialista en oncología son costosos. Salen del presupuesto considerado y por ello han incrementado sus actividades para poder reunir lo necesario para comprarle el medicamento, las consultas, el alimento y todo lo que necesita.
El linfoma es un cáncer del sistema linfático, frecuente en perros de raza bulldog, quienes tienen una predisposición genética. Se manifiesta principalmente por inflamación indolora en los ganglios linfáticos, es decir, en el cuello, axilas e ingles. No tiene cura, pero la quimioterapia logra mejoras significativas en su calidad y esperanza de vida.
Linfoma en perros: qué es y cómo se desarrolla
El linfoma ataca la red de organismos encargados de combatir los gérmenes. Los factores que contribuyen a estos se encuentran en virus o bacterias infecciosas, la contaminación ambiental con herbicidas, anomalías cromosómicas y la disfunción inmunitaria. Se produce generalmente en perros de mediana edad o mayores, sin asociación significativa con el sexo.
Romi, por su edad y condiciones, ya no es candidata a una cirugía para atender el linfoma, porque anestesiarla no sería conveniente porque tiene metástasis en sus pulmones y, al ser una perrita chata, ya es peligroso el tema de su respiración; aparte, su corazón ya está redondo.
Lo que si tienen programado es hacer una cirugía ambulatoria y evitar que se mueva, para quitarte el tumor que le cuelga de la parte baja de su cuerpo, en forma de bolsa.
Por ello, Lisset decidió buscar alternativas para tener dinero mientras consigue trabajo, pues acaba de egresar de la universidad y está integrando su tesis. Con ayuda de su computadora y algunas aplicaciones, hizo un pequeño libro de 15 páginas titulado “Una vida con Romi”; es un libro para colorear, inspirado en sus recuerdos, aventuras y todos los momentos felices que les ha regalado.
Además de ser un homenaje para ello, lo recaudado ayudará a apoyar parte de sus cuidados y tratamientos. Lo tiene en versión digital, con un costo de 50 pesos, y otra impresa a 90 pesos. Esta última se entrega en un sobre celofán con un paquete de crayolas para iluminar cada hoja, donde Romi aparece con la que considera su hija, Ramona, y tres amigos que la visitan constantemente. Se le observa jugando, durmiendo, en distintas actividades y con dibujos sencillos para contar todo lo que le gustaba hacer y lo que ha significado para la familia Zúñiga Ramos.
“Decidí hacerlo para sobrellevar esta noticia. Igual para que las personas conocieran quién es Romi y cómo fue su vida. Son dibujos sencillos con los que cuento su historia, lo que le gusta hacer y, al final, trae un mensaje donde explico que es un acto de amor de mí para ella, con la esperanza de recaudar fondos y que tenga buena vida el tiempo que le queda y la conozcan como la perrita feliz que es. Por eso “una vida con Romy”.
El libro lo vende por pedido. Quien quiera apoyar la puede contactar por mensaje en Facebook como Lissete Zuñiga o en Instagram como @lissetez y en el número 722 149 0165. Su número de cuenta clave en BBVA es 012 180 01515736020 8.
La fiesta para lomitos
Su madre, Lizbeth Ramos Ramíres, lleva a cabo actividades complementarias. Elabora galletas de verduras y carne que normalmente vende los fines de semana afuera del parque La Pilita.
“Los sabores que manejamos son pollo, res y cerdo con verdura; y camote, que les aporta fibra y nutrientes, que son productos que a los perritos les encantan. Para aquellos que son alérgicos, les gusta el sabor de camote”.
También llevan a cabo pasteles dulces, aunque eso no significa que tengan azúcar, sino el dulce natural de la manzana y zanahoria; el salado es pollo con verduras que aportan buen alimento para los seres sintientes y se les hace divertido comer de esa manera.
Llevan a cabo todo lo que requiera el o la cliente; gorros, adornos y los llamados "cake toppers", que son elementos decorativos en la parte superior de los pasteles para que estén personalizados.
En estas labores la ayudan sus hijas, a quienes describe como dos mujeres creativas y amantes de los lomitos, que buscan hacer lo que está a su alcance para darle el nivel de vida que requieren sus mascotas y, en este caso, Romi, quien por su enfermedad tiene mayores requerimientos.
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