Los turistas que llegan a Tampico han encontrado la forma de divertirse en estas vacaciones cuando recorren la laguna del Carpintero, un atractivo que no solamente es el hábitat de cocodrilos sino también de otras especies como las iguanas, que aparecen por todo el perímetro del paseo.
Turistas en Tampico descubren las iguanas de la laguna del Carpintero
Una joven procedente de Monterrey ve a las iguanas, les compra lechuga que un oportuno comerciante oferta en la cercanía del mirador de los cocodrilos, para después acercarse con cierto temor, pero con el valor suficiente para acariciar al reptil, como si se tratara de un animal hogareño como un perro o un gato.
“Se siente bien dura, no sé. Es una sensación muy rara, pero está padre”, aseguró la joven Alejandra, turista que viene de Nuevo León, quien recuerda que uno de sus acompañantes tenía una mascota, pero para ella era la primera vez para interactuar ya que le dio curiosidad.
Iguanas, otro atractivo turístico de Tampico
La joven refiere que acudieron a buscar cocodrilos para observarlos, pero en vez de eso se encontraron a las iguanas, que son decenas, cientos, que habitan en la zona y que hace un par de meses tuvo una nueva camada, ya que las crías y los especímenes más jóvenes, aparecían entre el mangle.
Visitantes de lugares como Río Verde, en San Luis Potosí; y Monterrey, Nuevo León, acuden a los miradores de cocodrilos y observan a las iguanas, y es tanta la tentación, que deciden tocarlas, acariciarlas, sin importar que alguna les pueda dar una mordida.
Visitantes de Monterrey y San Luis conocen la fauna de Tampico
Wendy, turista de Río Verde, aseguró que apenas llegaron a la ciudad porque vienen al puerto de entrada por salida y destaca que las iguanas “sí se dejaron tocar y no las habíamos visto tan cerquita, ya que es la primera vez”.
Fauna de la laguna del Carpintero atrae a turistas
Se trata de una experiencia que no es común, que por un poco de comida la fauna se deje tocar, lo cual habla de que poco a poco las especies se han acostumbrado a la presencia de la gente, de los paseantes, como si estuvieran domesticados de alguna forma.
“Es la primera vez que podemos interactuar, se siente bien, sí, y son muy dóciles si les dan de comer”, detalló la joven, que pudo vivir la experiencia de convivir con la fauna que ofrece la laguna del Carpintero, a parte de los cocodrilos, que son los reyes de la comarca.
SJHN