El tequilero con 30 años de experiencia, Javier Arrollo Solís, mencionó que el proceso que él utiliza para elaborar el tequila dura aproximadamente 15 días, mientras que los fabricantes de las bebidas alcohólicas “falsas” lo elaboran en tan solo unos días u horas debido a que no siguen los procesos correspondientes.
Esto ha preocupado a los tequileros, porque se han comenzado a comercializar productos en Guanajuato que contienen grandes cantidades de metanol, el cual es un alcohol que no es apto para el consumo humano.
Arrollo Solís confirmó que la comercialización de estas botellas es más barata que fabricarla desde cero, porque, explicó, que el tequila se deriva de muchos procesos, desde el cultivo del agave azul, la cocción de la planta para convertirlo en almidón y la extracción del jugo, la fermentación, la destilación y, por último, la maduración, en donde el tequila se mantiene en contenedores o barricas para otorgar aromas y sabores complementarios, y ahí se puede quedar durante uno o más años.
Además, señaló que la destilación consta de tres partes: cabeza, corazón y cola. La cabeza es la primera parte del “tequila” que sale, el cual contiene grandes cantidades de Metanol y por eso no debe ser ingerido.
Después sigue el corazón, en donde se concentra la parte más pura del tequila, y puede ser consumida por el ser humano porque contiene etanol. Esta parte es apta para comercializarse, pero, por ende, es más costosa.
Por último, está la cola, la cual también contiene grandes de metanol y no debe ser consumida. Las cabezas y las colas no deberían ser ingeridas, pero muchas de las veces son comercializadas porque son más “baratas”, así lo señaló Arrollo Solís.
Por tanto, mencionó que estos “supuestos” de tequila son los que se venden, y los que comúnmente se conocen como “adulterados” y se distribuyen como si fuera tequila original.
Tras publicar que en algunos bares de la zona centro de León utilizan bebidas alcohólicas adulteradas después de las 12, Javier Arrollo Solís, miembro del sector tequilero de Guanajuato, dijo que la culpa recae en los propietarios de vinaterías, bares, cantinas y restaurantes por distribuir productos clonados, ya que son más baratos.
“Es triste… sumamente triste (que se comercialicen bebidas clonadas), y la culpa la tienen los cantineros, los que no tienen moral; los dueños de bares, vinaterías, restaurantes”, declaró Arrollo Solís.