Mientras gran parte de Guanajuato continúa bajo temperaturas superiores a los 30 grados Celsius, San Miguel de Allende registró este miércoles un drástico cambio en las condiciones climáticas con la llegada de una intensa tormenta acompañada de granizo, niebla y fuertes ráfagas de viento.
Lo que comenzó como una mañana calurosa, con temperaturas cercanas a los 28 grados al mediodía, se transformó en cuestión de minutos cuando densas nubes cubrieron el cielo y dieron paso a un aguacero que sorprendió a habitantes y visitantes del municipio.
La lluvia evolucionó rápidamente hasta convertirse en una granizada que cubrió calles, banquetas, patios y áreas verdes con capas de hielo, generando imágenes poco habituales en plena temporada de calor.
En las zonas altas de la ciudad, algunas vialidades quedaron parcialmente blancas debido a la acumulación de granizo, mientras que la visibilidad reducida provocó complicaciones para automovilistas y tránsito lento en distintos puntos.
El fenómeno se prolongó cerca de 20 minutos, tiempo suficiente para provocar encharcamientos y levantar tapas de registro en el centro histórico debido a la presión acumulada por el agua pluvial.
Hasta el momento, autoridades municipales no reportan daños de consideración, aunque sí confirmaron afectaciones menores derivadas de las lluvias y la acumulación de agua en distintas calles.
El contraste climático llamó la atención debido a que, mientras San Miguel registraba tormenta y descenso de temperatura, ciudades como León, Silao, Irapuato, Salamanca, Celaya y Guanajuato mantenían condiciones de calor intenso.
No obstante, los pronósticos meteorológicos prevén lluvias y posibles tormentas eléctricas para varias regiones del estado durante la tarde y noche de este miércoles.