Cuando el viento disminuye repentinamente durante un huracán, es natural pensar que lo peor ya pasó. Sin embargo, esa aparente tranquilidad puede ser temporal y salir de casa en ese momento podría ponerte en riesgo. ¿Qué ocurre cuando un ciclón parece detenerse y por qué es importante mantener las precauciones?
Una de las explicaciones es el paso del ojo del huracán, la región central del sistema donde los vientos suelen ser mucho más débiles que en la pared que lo rodea.
Cuando el ojo atraviesa una localidad, las condiciones pueden mejorar durante un periodo, pero después los vientos intensos pueden regresar desde una dirección contraria.
Por eso, la calma no significa que el huracán haya terminado de afectar una zona. Esta precaución cobra relevancia ante la presencia del huracán ‘Simon’, que, según el reporte meteorológico compartido, se encontraba como categoría 3 frente a las costas del occidente de México.
¿Qué hacer si el huracán parece haberse detenido?
Si el viento disminuye de forma repentina durante el paso de un ciclón, lo más importante es mantenerte bajo resguardo. Estas son algunas medidas para reducir los riesgos:
- No salgas a revisar los daños: la aparente calma puede terminar cuando la pared opuesta del ojo llegue a tu localidad.
- Aléjate de puertas y ventanas: busca un espacio protegido dentro de la vivienda para reducir el riesgo de lesiones por cristales u objetos proyectados por el viento.
- Sigue los avisos oficiales: consulta la información de Protección Civil y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para conocer la evolución del fenómeno.
- Ten preparada tu mochila de emergencia: procura contar con agua, alimentos no perecederos, una linterna, pilas y un radio portátil.
- Respeta las órdenes de evacuación: si las autoridades indican que debes abandonar la zona, dirígete al refugio señalado y sigue sus instrucciones.
Ante una emergencia que requiera asistencia inmediata, comunícate al 911.
¿Cuándo es seguro salir después de un huracán?
No existe un tiempo único que permita determinar cuándo termina el peligro después del paso del ojo. La duración de la calma depende de las características del ciclón y de su desplazamiento.
Además, el paso de un huracán puede dejar árboles caídos, inundaciones, estructuras dañadas y cables eléctricos desprendidos. Estos peligros pueden permanecer incluso cuando el viento pierde intensidad.
Si te encuentras en una zona afectada por ‘Simon’ o por cualquier otro ciclón, no te guíes por el aspecto del cielo ni por el tiempo que haya durado la calma. Espera a que las autoridades confirmen que es seguro salir y evita acercarte a cables caídos o áreas inundadas.
La disminución del viento puede ser solo una pausa durante el paso del huracán. Mantenerte protegido y atender las indicaciones oficiales es fundamental para evitar riesgos.
JCM