En Guadalajara y zonas aledañas, el problema del agua contaminada se ha agravado durante el último mes, luego de que los habitantes de distintas colonias denuncian que reciben agua turbia, con metales pesados y malos olores.
Ante la crisis rescatamos un fragmento de la revista del consumidor de profeco.
El estudio realizado por Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor hizo 435 pruebas para evaluar el funcionamiento correcto de los filtros, este estudio ayuda a revelar qué tan eficientes son los procesos de purificación.
Entre todos los productos que presentaron inconsistencias se encuentra:
La jarra BALI, de Pura Somos Agua, con un precio aproximado de $1,190 pesos mexicanos.
El purificador PA5L de $1,300 pesos mexicanos
Y por último, pero no menos importante la jarra JPA01 con un costo de $600 pesos mexicanos.
Las marcas mencionadas presentaron poca o nula eliminación de fluido bacteriano y no hace ningún efecto con la reducción de sales. Todos los productos radican su fabricación en Asia.
La dependencia detectó publicidad falsa o engañosa en otros productos, como en el caso de Unilever Pure It, cuyo empaque señala estar “Recomendado por la Sociedad Mexicana de Pediatría”. Cosa que no pudo comprobar la propia marca.
¿Qué podemos hacer?
Profeco nos brinda un purificador que cumplió con todas las pruebas hechas, Ecofiltro destacó en las pruebas al cumplir con la reducción bacteriana requerida. Además, el producto reduce hasta 75 por ciento las sales, elimina el cloro y mejora el sabor del agua.
Con estos resultados la propia institución recomienda comparar siempre el costo de los purificadores con el gasto en los garrafones, así como seguir las instrucciones de los fabricantes y comprar siempre en lugares confiables.
También recordó que los filtros deben reemplazarse una vez concluida su vida útil, ya que pierden efectividad con el paso del tiempo.
UR