Durante años, un cactus único de la Ciudad de México dejó de crecer en el único lugar del mundo donde existía de forma natural. Aunque parecía una pérdida irreversible, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México trabajan para que algún día vuelva a formar parte del paisaje de la capital.
Este esfuerzo comenzó hace casi cuatro décadas y hoy mantiene viva la esperanza de recuperar una especie que desapareció de su hábitat natural, pero que logró conservarse gracias al trabajo científico.
Se trata de la Mammillaria san-angelensis, un cactus endémico de la Ciudad de México que actualmente está extinto en estado silvestre.
¿Por qué desapareció este cactus de la CdMx?
La Mammillaria san-angelensis crecía únicamente en el Pedregal de San Ángel, un ecosistema de origen volcánico ubicado al sur de la Ciudad de México y reconocido por albergar una gran diversidad de especies.
Con el crecimiento de la mancha urbana, gran parte de su hábitat fue transformado. A ello se sumó la extracción de ejemplares, factores que provocaron que desapareciera de su entorno natural hasta quedar extinto en estado silvestre.
Sin embargo, la especie no desapareció por completo. Especialistas del Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM lograron conservar ejemplares fuera de su hábitat, evitando su desaparición definitiva.
Además, estudios genéticos publicados en 2023 confirmaron que se trata de una especie distinta y exclusiva del Pedregal de San Ángel, un hallazgo que refuerza su valor para la conservación de la biodiversidad de la capital.
Así busca la UNAM devolverlo a su hogar
El programa de conservación comenzó en 1987 mediante técnicas de propagación in vitro y posteriormente incorporó la polinización controlada para obtener nuevos ejemplares y fortalecer la diversidad genética de la especie.
Como parte de este trabajo, entre 1991 y 2019 los investigadores realizaron cinco reintroducciones en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA). De acuerdo con la UNAM, estas acciones permitieron establecer plantas adultas, una señal de que el ecosistema aún conserva las condiciones necesarias para recibir nuevamente a este cactus.
El proyecto también incluyó la participación de la sociedad mediante la adopción de ejemplares propagados por el Jardín Botánico, una estrategia para fortalecer su conservación fuera del hábitat natural.
Aunque los avances han sido importantes, los especialistas señalan que recuperar una especie extinta en estado silvestre es un proceso que requiere monitoreo constante para asegurar que las nuevas poblaciones logren establecerse y mantenerse por sí mismas.
El objetivo de la UNAM es que la Mammillaria san-angelensis vuelva a crecer de manera natural en el Pedregal de San Ángel, el único lugar del mundo donde evolucionó en estado silvestre.
JCM