Una pirámide que se encontraba en la zona arqueológica de Quachilo en el municipio de San Francisco Altepexi, fue demolida por particulares para fraccionar ese espacio y hacer la venta de lotes, esto irritó a habitantes de este municipio, por lo que piden la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia para evitar la destrucción de ese lugar.
Todo inició cuando habitantes de este municipio que a diario recorren el camino viejo que conduce a San José Miahuatlan, se percataron que en el paraje del Quachilo se encontraba gente con maquinaria, mismos que habían derrumbado la pirámide construida con piedra de “tecuate”, la cual fue apilada en los márgenes del terreno.
En un recorrido por el lugar hecho por MILENIO, se observó que la superficie estaba fraccionada; cada lote fue delimitado con cal e hilo. A sus alrededores había cactus derrumbados debido a que trataron de hacer un camino para el paso de vehículos.
Ayuntamiento suspende lotificación
Eleazar Cruz, director de obras públicas del ayuntamiento de San Francisco Altepexi, informó que al tener conocimiento de la lotificación del predio donde se encontraba la pirámide, procedieron a suspender los trabajos, porque no tienen permiso de uso de suelo.
Dieron aviso al presidente del Comisariado Ejidal de ese municipio, -que es quien vigila dicha zona- para impedir la venta de terrenos donde la comuna difícilmente va a llevar servicios públicos.
A decir del funcionario municipal, esa zona no está reconocida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, documentos que hay en poder de la comuna, señalan que el único inmueble que está protegido por el INAH, es la iglesia del lugar.
Por lo anterior, el ayuntamiento no intervino para evitar la demolición de la pirámide, porque seguramente el ejidatario que tiene la posesión de ese terreno, lo vendió a alguna inmobiliaria que fue la que hizo el derribo.
Autoridades municipales y ejidales, acordaron que este fin de semana harán una inspección al terreno donde hicieron el derrumbe de la pirámide.
Enojo en habitantes
Erasmo Hernández, habitante Altepexi, dijo que les sorprendió que la pirámide de Quachilo fueradestruida y las autoridades municipales no lo hayan evitado, si bien el camino es de terracería y esta apartado al centro de la población, todos los días hay un ir y venir de gente. Sin embargo, el ayuntamiento actuo hasta que hubo la denuncia en redes sociales.
Juan Reyes señaló que no hay vigilancia de las autoridades municipales, al acusar que esa zona fue fraccionada a pesar de saber que hay pirámides en los parajes de Quachilo, Tlapala, Venta Negra, Ixtlamolotl y el “Zapatito”.
El INAH sí reconoce el lugar
Sobre este atentado a los primeros cimientos de Altepexi, la cronista de este lugar Miriam Barbosa Serrano, aseguró que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, si tiene el registro de esa zona arqueológica que comprende 80 hectáreas donde hay distintos vestigios.
Quachilco está situado al sur del centro de Altepexi, el cual es un asentamiento prehispánico. La mayor parte del valle de Tehuacán quedó bajo el Señorío de Teotitlán del Camino, un estado independiente aliado al Imperio Azteca, pero no tributarios a los Calhua- Mexica.
“Quachilco es un lugar sagrado para las personas de Altepexi, es cierto se encuentra en ruinas y estamos buscando que se conserve” cito la historiadora.
Quachilco en lengua náhuatl quiere decir serpiente de cabeza roja, -de este sitio-, dijo, falta que se investigue de qué temporalidad es, al parecer corresponde a la fase “palo blanco” que es uno de los últimos asentamientos prehispánicos de la región de Tehuacán.
El sitio arqueológico cuenta con pirámides que están distribuidas en las 60 hectáreas, en este lugar han encontrado varios vestigios, algunos de los cuales son resguardados en el Museo Comunitario de Altepexi, donde está en exhibición una ofrenda que fue rescatada entre 2003-2004 por un campesino que era dueño de un terreno.
La versión que dio el hombre, es que estaba trabajando en la zona de cultivo, al hacer una excavación para abastecer de agua, encontró la ofrenda que consta de osamenta, 34 vasijas, piezas de jade, caracoles y malacates.
De estas, se encuentran a la espera que estas piezas sean analizadas por un arqueólogo y un antropólogo físico, para determinar si era hombre o mujer, algún personaje importante de esa época.
Lo ocurrido durante la semana en ese lugar, les preocupa, porque varias personas interesadas en la historia de Altepexi, han pedido a las autoridades municipales el resguardo de ese lugar que es el más importante, así lo han considerado antropólogos del INAH, entre ellos la maestra Nohemí Castillo, que tiene a su cargo la investigación en esta zona que se distinguía por el comercio que había en cerámica, maíz, entre otros comestibles.
“Si lo desaparecen, perdemos nuestra identidad, nuestra historia, nos quedamos sin raíces, ya no tendremos que mostrar a la gente que se interesa por la historia y la cultura”, asentó Barbosa Serrano.
AAC