La relatora especial de Naciones Unidas sobre la Violencia contra las Mujeres y Niñas, Reem Alsalem, advirtió que dicho flagelo se mantiene “en niveles epidémicos y alarmantes” en México.
Señaló que la violencia contra mujeres y niñas va en aumento y es perpetrada tanto por actores estatales como no estatales.
Al dictar su conferencia magistral en el “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas” organizado por la Cámara de Diputados, Reem Alsalem subrayó que en México hay desapariciones persistentes de mujeres, deficiencias en la investigación y en la reparación del daño, además de que no existe apoyo suficiente a las familias que buscan a mujeres y niñas desaparecidas.
Sostuvo que una de las razones por las cuales se presentan estos fenómenos son la impunidad y la falta de acceso efectivo a la justicia.
Si bien México ha asumido compromisos importantes e incluso aceptó la abrumadora mayoría de las recomendaciones derivadas de su examen periódico universal de 2024, “la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos y alarmantes también en este país”.
La relatora de Naciones Unidas dijo que la violencia contra las mujeres se ve exacerbada por la desigualdad estructural, la pobreza, el desplazamiento y el crimen organizado, además de las medidas de austeridad y recortes graves a refugios para mujeres víctimas de violencia, asistencia jurídica y servicios de protección.
Explicó que otra de las razones de las violencias contra las mujeres y niñas es que las fuerzas patriarcales y misóginas se han vuelto más agresivas:
“Han construido discursos que legitiman los ataques, la explotación, la mercantilización, la pornificación, la sexualización y la deshumanización de mujeres y niñas ya no solo en el mundo físico, sino en el digital”.
La impunidad y el crimen organizado agravan la violencia de género en México
Respecto a la prostitución y la pornografía, la relatora expuso que estos actos buscan normalizarse, porque se habla de libre albedrío, el cual es utilizado como “arma contra las mujeres prostituidas y que suele ser extorsionada mediante cohesión física o económica, manipulación y violencia”.
En su turno, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López, remarcó que la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas debe ser una prioridad, por lo que llamó a no bajar la guardia, ni desde la ley, ni desde la política pública, ni desde el presupuesto.
Agregó que para enfrentar el desafío se requieren leyes eficaces, presupuestos suficientes y políticas públicas sostenidas y, sobre todo, datos confiables y transparentes, que permitan dimensionar con precisión el problema y orientar decisiones responsables.
“Mientras siga habiendo violencias tan visibles, tan perniciosas, de tanto impacto, tenemos que seguir denunciando, generando conciencia e impulsando los cambios legales necesarios para cerrar las brechas que hoy siguen abiertas”, afirmó.
Al inaugurar el Encuentro Internacional, indicó que la violencia no es un fenómeno aislado ni espontáneo, pues se sabe que en la infancia las capacidades de niñas y niños son iguales y que son los aprendizajes sociales y culturales los que, con el tiempo, generan desigualdades que pueden traducirse en discriminación y, finalmente, en violencia.
“Por eso, debemos trabajar con mujeres y niñas, para identificar el ciclo de discriminación y violencia desde edades tempranas, pero, sobre todo, tenemos que trabajar con hombres y niños para que identifiquen, prevengan y combatan esta violencia”, puntualizó.