La rutina de un operativo se transformó en cuestión de minutos en una escena inesperada sobre el Libramiento Naciones Unidas, cuando policías de la Guardia Estatal pasaron de la vigilancia preventiva a convertirse en apoyo clave durante el nacimiento de una bebé en Ciudad Victoria.
El llamado fue directo y urgente. Un hombre detuvo su marcha y, visiblemente nervioso, pidió ayuda: su esposa estaba dando a luz dentro del automóvil. No había tiempo que perder.
“Llegué, me paré con ellos porque no sabía qué hacer y estaba bien nervioso”, relató el padre, aún con la adrenalina del momento.
Los policías del Grupo Motorizado Linces, activaron de inmediato el protocolo. Mientras uno solicitaba el apoyo de una unidad médica, otros brindaron vialidad y acompañamiento a la mujer, aplicando conocimientos de Medicina Táctica Policial para mantener la calma y resguardar la seguridad de la madre y la recién nacida.
Para el Policía “A” Joel Castillo Cortez fue una experiencia inédita. Aunque era la primera vez que enfrentaba una situación de este tipo, la capacitación recibida permitió actuar de inmediato en medio de la tensión.
Finalmente madre e hija fueron atendidas por personal médico.