Un accidente laboral terminó en tragedia la tarde de este martes en la colonia León Moderno. Luis Ángel, de 35 años de edad, perdió la vida tras recibir una descarga eléctrica y caer desde una altura aproximada de seis metros, mientras realizaba trabajos de enjarrado en un domicilio ubicado en la calle Manuel M. Ponce, esquina con Silvestre Revueltas.
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad, el reporte del incidente se recibió a las 12:04 horas. Al arribar las unidades de emergencia, el trabajador se encontraba tendido sobre la vía pública; sin embargo, paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para los procedimientos correspondientes.
Familiares relataron que Luis Ángel se encontraba trabajando sobre una marquesina cuando fue alcanzado por cables de alta tensión que se encontraban a escasa distancia de la estructura, lo que provocó la descarga eléctrica y posteriormente su caída. Aseguran que el tendido representaba un riesgo evidente.
“Él se electrocutó al subirse a la marquesina; los cables estaban prácticamente pegados. Fue un accidente, pero los cables están muy mal colocados”, expresó María de los Ángeles, cuñada del fallecido. Incluso señalaron que no fue necesario el contacto directo, pues el cable habría generado una especie de atracción. “Ni siquiera lo tocó, el cable lo jaló”, afirmaron, al tiempo que solicitaron una investigación para evitar que otra familia viva una tragedia similar.
La muerte de Luis Ángel ha dejado un profundo impacto entre sus seres queridos. Tenía apenas una semana de haber regresado de Estados Unidos, donde residía en Texas y trabajaba como mesero en un restaurante, en busca de mejores oportunidades económicas. “Mi hermana, su esposa, me llamó para decirme que había tenido un accidente. Salí del trabajo y cuando llegué, él ya había fallecido”, relató entre lágrimas su cuñada.
Luis Ángel era albañil y el principal sostén económico de su familia. Deja a su esposa y a un hijo de tres años de edad, quienes ahora enfrentan un futuro incierto. “Él era quien llevaba el gasto a la casa; mi tía es ama de casa y está destrozada”, compartió Erika García, sobrina del fallecido.
Además de su oficio, era conocido por su pasión por el futbol y su amor al Club León. “Desde niño le iba al León, pertenecía a la porra, tenía playeras y banderas. Se reunía con sus amigos para ver los partidos”, recordaron. Incluso, sus familiares solicitaron que sus compañeros de la porra puedan rendirle un homenaje. “A él le habría gustado que lo despidieran así, con gente que compartía su misma pasión”, señaló Erika.
Este martes, entre rezos, camisetas verdes y el llanto de sus familiares, Luis Ángel fue despedido en una misa y posteriormente sepultado. Su muerte deja un vacío irreparable en su hogar y vuelve a poner sobre la mesa los riesgos laborales y la importancia de condiciones seguras en los trabajos de construcción.