En el marco del Día Mundial de la Madre Tierra, que se conmemora el próximo 22 de abril, la organización FURA advirtió que la ciudad de León enfrenta retos ambientales cada vez más graves, asociados al crecimiento urbano, la reducción de áreas verdes y el estrés hídrico que impacta a la población.
Ricardo Ibelles, presidente de la Fundación Rescate Arbóreo (FURA), señaló que el modelo de expansión urbana debe replantearse.
“El crecimiento de esta ciudad debe ser empático con el territorio y no sigamos depredando de la manera como lo hemos hecho”, afirmó.
El especialista alertó sobre la pérdida de flora y fauna nativa, así como de corredores naturales y zonas de recarga de acuíferos.
“Conservemos los corredores naturales y el hábitat de otras especies”, dijo. Añadió que el desarrollo urbano ha desplazado ecosistemas clave.
También señaló la contaminación atmosférica generada por combustibles fósiles y el crecimiento vehicular, así como el efecto de isla de calor provocado por el pavimento. En materia hídrica, advirtió sobre el uso irracional del agua y su distribución desigual en la ciudad.
Ibelles añadió que existen áreas de recarga en riesgo en la zona norte, aunque no se cuenta con cifras actualizadas.
“El IMPLAN debe contar con información objetiva para la toma de decisiones”, apuntó, al señalar la necesidad de mayor planeación y participación ciudadana.
FURA informó que impulsa la arborización urbana con seguimiento de las especies plantadas.
“No es solo plantar árboles, sino darles seguimiento por dos o tres años”, explicó.
En el último año se plantaron cerca de 200 árboles y la cifra se mantendrá, priorizando especies nativas.