La violencia familiar representa la gran mayoría de los casos que atiende la Procuraduría Auxiliar de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del municipio de León, al alcanzar aproximadamente el 80 por ciento de los reportes recibidos, así lo informó su titular, Daniela Lemus Arévalo.
Comentó que entre las agresiones más recurrentes que sufren los menores se encuentran el maltrato físico, golpes, así como violencia psicológica manifestada a través de gritos y regaños constantes, sumando en lo general, en lo que va de 2026, un total de 500 denuncias por diferentes casos.
"Por violencia familiar sí son los que más atendemos, podríamos decir que un 80 por ciento de los reportes, puede se física, sí son algunos maltratos, golpes, violencia psicológica, regaños, gritos", dijo.
La funcionaria detalló que esta problemática no se concentra en una colonia en específico, sino que los reportes se encuentran distribuidos en diferentes zonas de la ciudad. En los casos más severos, donde se detecta un riesgo inminente para la vida o la integridad del menor, las autoridades proceden al retiro inmediato del domicilio.
Posteriormente, se acude a la Fiscalía para solicitar una medida urgente de protección y canalizar a los afectados a un esquema de acogimiento residencial, con el fin de garantizar su seguridad.
"Una vez que atendemos el reporte acude un equipo multidisciplinario al domicilio, que está conformado por psicólogo, trabajador social y abogado. Se hace una intervención en el domicilio; el equipo valora si hay derechos vulnerados o no. Cuando el niño sí está en un riesgo inminente, es decir, que está en peligro su vida, su integridad, es ahí cuando sí retiramos a estas personas menores de edad del domicilio donde se encuentran. Acudimos a fiscalía para solicitar la medida urgente de protección y tenerlos bajo acogimiento residencial”, concluyó.