Se trata de un cuerpo de agua natural con una superficie de aproximadamente 581 hectáreas y una profundidad promedio de entre 9 y 10 metros. Esta laguna fue creada hace unos 10 millones de años por un derrumbe que bloqueó el cauce del río Venados, convirtiéndose en un embalse natural que hoy sostiene una biodiversidad ecológica única.
Este cuerpo lacustre es vital para la regulación hídrica y climática, sirviendo de hábitat para numerosas especies endémicas y migratorias, algunas en peligro de extinción; además, es un motor para la economía, ya que sustenta actividades como la pesca artesanal y el turismo ecológico.
La laguna y sus alrededores albergan bosques semicaducifolios, matorrales y pastizales que sostienen mariposas, reptiles, aves y mamíferos propios. No obstante, enfrenta desafíos ambientales vinculados a la sobreexplotación del agua, la contaminación y la sequía prolongada, que en años recientes ha producido una considerable reducción en su volumen y pérdidas.
A pesar del esfuerzos para implementar túneles de descarga y otras soluciones, la protección y restauración del área sigue siendo una prioridad para preservar el ecosistema estratégico,
Sitio histórico
El asentamiento alrededor de la laguna tiene una historia rica y compleja que se remonta a varios milenios. Metztitlán, cuyo nombre significa “lugar de la luna” en náhuatl, fue un importante señorío prehispánico que resistió la conquista mexica, representando una zona culturalmente significativa en el altiplano central.
La cultura ancestral dejó vestigios en pinturas rupestres que se conservan en cuevas cercanas, las cuales muestran figuras geométricas y simbólicas vinculadas a ceremonias indígenas.
Durante la colonia, el área continuó siendo un sitio relevante. El ex convento de los Santos Reyes, fundado en el siglo XVI, se mantiene como ejemplo preocupado de la arquitectura y el arte religioso de la época, con murales originales que aún pueden apreciarse.
La zona está jalonada por restos arqueológicos, desde antiguos acueductos hasta herramientas de obsidiana, que evidencian la sofisticación de las comunidades que habitaron estas tierras.
¿Cómo llegar a la laguna de Metztitlán?
La laguna de Metztitlán se encuentra a aproximadamente 2 horas y 30 minutos en auto desde la Ciudad de México, recorriendo alrededor de 170 a 180 kilómetros. El trayecto a esta localidad es pintoresco, rodeado de paisajes montañosos y vegetación semidesértica que invita a la reflexión y aventura.
La ruta más común y directa es salir desde la Ciudad de México hacia Pachuca por la autopista México-Pachuca y tomar la carretera federal 105 que va a Zacualtipán y Molango. Poco después del pueblo de Los Venados, se debe tomar un desvío a la izquierda para entrar en la zona de la Barranca de Metztitlán, donde se encuentra el destino.