Ocho décadas formando pastores. Este 19 de marzo, el Seminario Conciliar de Tampico celebra su 80 aniversario. Lo que comenzó en 1946 como una pequeña casa en la colonia Flores, en el poniente de la ciudad, hoy es el pilar de la Diócesis, pero llega a esta fecha enfrentando su reto más grande: una crisis de vocaciones sin precedentes.
La realidad es fría: en 10 años, el catolicismo en Tamaulipas cayó de 73% a 68% de la población que decía profesarlo, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Mientras los credos evangélicos crecen, las aulas del seminario se vacían. Para este 2026, solo un joven se ordenará sacerdote tras un largo proceso de 12 años de estudio.
"Hoy los jóvenes están distraídos por las redes y los influencers. Mi generación fue de 16 aspirantes; hoy el desafío es encontrar a quienes quieran seguir el camino de Dios en un mundo digital”, precisó José León Cárdenas Cuevas, rector del Seminario de Tampico.
El rector recordó que de esos 16 jóvenes que comenzaron ese largo camino dentro de las aulas del Seminario de Tampico, en el aniversario número 50 surgieron cinco nuevos padres y, aunque han variado las cifras, los números tienden a ser cada vez menores.
Néstor Javier López Rodríguez, vocero de la Diócesis de Tampico, recordó que también hace 30 años surgió una generación de 10 sacerdotes, precisamente en un aniversario del Seminario, entre los cuales destaca monseñor Roberto Yenny García, que hace seis años fue nombrado Obispo de Ciudad Valles.
Es un hecho que las vocaciones han disminuido considerablemente; si hace 30 años surgían hasta una decena de pastores que se distribuían de acuerdo con las necesidades de la Diócesis de Tampico, en 2026 se ordenará uno en el marco del aniversario.
¿Por qué la juventud ha perdido interés en la Iglesia?
León Cárdenas da varios motivos para que la juventud haya perdido el interés, desde las prioridades que tienen hoy los jóvenes, buscan actividades de recreación y superficiales, además de que prefieren estudiar o formar una familia, pero también hay casos en que los muchachos no quieren responsabilidades.
“Antes las familias eran de muchos integrantes, había muchos hijos. Yo vengo de una familia de diez hermanos, así que ese tipo de casos generaba que hubiese una mayor posibilidad de que los hijos varones pudieran aspirar a convertirse en sacerdotes”, aseguró el rector.
Iglesia y tecnología: la nueva estrategia
Pero la Iglesia no se queda atrás. Ante la falta de 'relevos', la Diócesis de Tampico apuesta por la tecnología. Desde el uso de inteligencia artificial para el análisis crítico, hasta la música de grupos como Hakuna que llenan estadios, el objetivo es 'pescar' donde están los jóvenes: en el mundo digital, aseguró el padre Néstor Javier, vocero de la Diócesis.
"La pandemia nos aceleró. Necesitamos hacernos presentes donde están los chavos. El retorno a lo sagrado ahora también pasa por Instagram y los reels, son 80 años de historia que hoy buscan sobrevivir entre la fe tradicional y la era del algoritmo”, sostuvo el sacerdote.
La religión católica hoy se mantiene en la lucha por sumar y conservar adeptos, pero también llamar a los jóvenes para que se conviertan en nuevos sacerdotes, porque en los últimos años del Seminario Conciliar de Tampico han venido abajo las vocaciones.
La historia del Seminario de Tampico
El Seminario de Tampico cumple 80 años este 19 de marzo, pues en 1946 se fundó. “Incluso aquí en la calle Camelia, en la colonia Flores, en una casita, ahí empezó ese proyecto del Seminario”.
Refiere el dato histórico, de acuerdo con el rector: “en 1949, todavía en construcción, el Seminario quedó en las instalaciones actuales, enfocado todo a la formación de nuevos sacerdotes”, refiriéndose al espacio que está en la calle Tampico, número 1001, en la colonia Guadalupe, que comenzó con capacidad para 200 seminaristas.
Sin embargo, los datos históricos refieren que el primer Seminario de Tamaulipas fue fundado el 8 de septiembre de 1872 por el entonces obispo Ignacio Montes de Oca, teniendo como patrono al Sagrado Corazón de Jesús. Más tarde, en Tampico, un 19 de marzo de 1946 se logra tener el Seminario Diocesano en la colonia Las Flores, albergando a los primeros 11 seminaristas.
El rector considera que en 2026 tener la responsabilidad del Seminario no es cualquier cosa; es un reto y lo afronta como debe ser, con la finalidad de buscar a los jóvenes que en algún momento quieran seguir el camino de Dios, que no es fácil en tiempos en los cuales la tecnología, las redes y los influencers distraen a las juventudes.
Formación larga, resultados escasos
Si se habla de los últimos años, son uno o dos los jóvenes que van saliendo, que logran terminar el proceso formativo, pero que están buscando el camino de Dios. En este 2026, un joven es el que podrá salir para convertirse en sacerdote y podrá integrarse a las necesidades de la Diócesis de Tampico.
Cárdenas Cuevas manifestó que si un joven entra al Seminario desde la preparatoria se está hablando de 12 años de estudios, de formación que tiene que sacar adelante en el mismo instituto: tres años de preparatoria, un año de curso propedéutico y de discernimiento. Al terminar, pasan a estudiar Filosofía, que son cuatro años, y cuatro años después, la Teología.
Un referente es que en los últimos años la religión católica ha tenido alguna baja en la ciudadanía que profesa la religión, de acuerdo con datos oficiales que involucran al estado de Tamaulipas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2010 se tiene información de que 73 de cada 100 tamaulipecos son católicos; sin embargo, para 2020, 68 de cada 100 son los que practican la religión católica en la entidad, lo cual habla de una clara disminución.
Los datos duros destacan que los protestantes evangélicos están ganando terreno en Tamaulipas, al tener 12 por ciento de las preferencias de la población, seguidos de personas que no tienen ninguna religión, el ateísmo y otras creencias.
A nivel Tamaulipas, el catolicismo tiene cerca de 2 millones 394 mil 619 personas que mantienen el seguimiento al culto, lo que lo coloca en el sitio 27 a nivel nacional. Por su parte, los protestantes evangélicos aumentaron a 615 mil 504 creyentes, de acuerdo con las estadísticas del Inegi.
Hay que adoptar tecnología para llegar a Dios
Dentro del Seminario de Tampico han llegado a la conclusión de que no solamente la labor en las parroquias, en los grupos de jóvenes y las colonias va a tener resultados para el reclutamiento de los nuevos pastores de las comunidades.
El rector del Seminario expuso que “ha sido algo nuevo; de hecho, se han tenido cursos para prepararnos, ha habido también eventos en torno a todo lo que es y significa la inteligencia artificial”, lo que representa una innovación en el trabajo de formación de los jóvenes que quieren convertirse en sacerdotes".
Explicó José León Cárdenas que “recientemente uno de los sacerdotes encargados de la formación intelectual fue a un curso precisamente sobre inteligencia artificial y lo que nos dicen es que es una realidad que estalla” y que se tiene que seguir trabajando en torno a las futuras generaciones.
Aunque es complejo pensar la forma en que la inteligencia artificial servirá para la formación de los futuros sacerdotes, es un momento de cambio en el cual se tiene que comenzar a trabajar de inmediato, porque los tiempos están avanzando muy rápido y no hay tiempo que perder.
“Lo que hay que aprovechar es cómo utilizarla, cómo este medio nos ayuda incluso a la formación, siempre con tener esa capacidad crítica, analítica de la información para poder tener una verdad de la realidad y de la misma información. Y también creo que va de la mano para traer a más jóvenes”, detalla la autoridad formativa de nuevos padres.
Diócesis abre el camino a las juventudes
El padre Néstor Javier López Rodríguez, vocero de la Diócesis de Tampico, habla de lo fundamental del uso de la tecnología para la atracción de las juventudes, pensando en poder hacer una carrera dentro del catolicismo.
Sin embargo, desde hace cinco años comenzó una estrategia, y no fue por iniciativa propia: se trata de un tema de necesidad. A raíz de la crisis sanitaria del coronavirus y al no existir gente en los templos, las redes sociales se volvieron el canal para conectar a Dios con los fieles.
“Sin lugar a dudas fue algo que se detonó mucho; aunque la pandemia ya estaba en internet, nos ayudó a acelerar todo y a meternos todos a las redes sociales. Sin duda hay que hacerse presente en donde están los chavos; ahí necesitamos hacernos presentes como Iglesia”, expuso el vocero.
Instagram, X, Facebook y sus Reels están tratando de sumar a los jovencitos a exponer las actividades de la Iglesia. Hay grupos que, a través de la música, están haciendo lo propio.
Una de las conclusiones de los padres es que, en este trabajo de fortalecer las vocaciones y a la Iglesia católica, la familia tiene un valor fundamental para que los jóvenes puedan elegir “el camino de Dios”, que no es cualquier cosa, es el amor a un anhelo y a una vocación de vida.
JETL
