Cuando el silencio parece apoderarse de la ciudad, los habitantes más discretos del Valle de Toluca salen, cruzan techos, se mueven sigilosos por bardas y con una agilidad impresionante recorren calles y otros espacios urbanizados: ellos son los cacomixtles, que se suman a otros animales y plantas que representan la diversidad en medio del asfalto.
La ciudad también es sinónimo de riqueza, ya que en medio de espacios de cemento, se hayan pequeños escondites que son el hogar de cientos de especies, tanto animales, como plantas e incluso hongos que son una muestra de la “biodiversidad” en medio de las calles y avenidas.
Desde cacomixtles, hasta víboras, arañas, lechuzas, todas estas especies se han ido adaptando a la vida en las ciudades, y aprovechan las áreas verdes como camellones, jardines y parques para convertirlos en su hogar y aparecer cuando nadie parece ver, cuando el silencio llega y la ciudad se percibe vacía.
Pero no es verdad, la ciudad no duerme, no descansa, no está vacía, pues no solo es el hogar de muchas especies, también se ha convertido en un espacio propicio para crear vida, para demostrar que los cambios pueden generar mejores condiciones ambientales y proteger la diversidad.
Espacios
En el Valle de Toluca, particularmente en la capital mexiquense, se cuenta con parques y jardines que son un ejemplo de esta diversidad, pues a pesar de estar rodeados de casas, edificios y cemento, su vegetación y la presencia de diversas especies animales son vastas.
Parque de la Ciencia “Sierra Morelos”
De acuerdo con el colectivo Ineetsi Mx, indica que este parque es uno de los “pulmones” más importantes del Valle de Toluca, que alberga cacomixtles, murciélagos, búhos, especies frágiles y en peligro de extinción, como el camaleón de montaña, la culebra de agua de panza negra, la rana arborícola de montaña, el pato mexicano, la musaraña, el acocil y una gran cantidad de especies de aves migratorias como el pato canadiense o el pelícano blanco americano.
Este colectivo integrado por personas especialistas en áreas como biología, cuidado ambiental, entre otras, explica la diversidad que existe en este espacio, por ejemplo, el lagarto cornudo es una especie endémica de México. Se camufla entre su entorno y, cuando se siente amenazado, puede disparar sangre por los ojos como defensa. Habita en bosques templados, donde controla poblaciones de hormigas, su principal alimento. Su conservación es clave para el equilibrio ecológico, ya que ayuda a regular plagas y forma parte de la cadena trófica y se tienen registros de su presencia en este parque.
Otra de las especies es el Chipe, un pequeño pájaro endémico de México. Habita en bosques templados y húmedos de zonas montañosas, donde se alimenta principalmente de insectos. Es de tamaño pequeño, con plumaje verde oliva y una distintiva mancha amarilla en la garganta. Su hábitat está amenazado por la deforestación.
En tanto, la culebra nómada de agua es una serpiente semiacuática, habita ríos, lagos y humedales. Es inofensiva y clave para el ecosistema, ya que regula poblaciones de anfibios y peces pequeños.
Parque Alameda 2000
Es un área natural y un refugio para la flora y fauna, ahí se observan desde patos y otros animales como ranas, lagartijas y culebras. Es uno de los principales pulmones del Valle de Toluca, además cuenta con cuerpos de agua, que no solo le dan una belleza natural, también son el hogar de distintas especies.
Parque Urbano Matlatzincas o El Calvario de Toluca
Es un Área Natural Protegida que tiene una superficie de 7.97 hectáreas, dotando además de los servicios ambientales a la población, diversión, esparcimiento y el conocimiento cultural propio de una zona con antecedentes históricos de relevancia para la ciudad de Toluca.
Las áreas verdes urbanas constituyen elementos indispensables de toda una red de interacciones entre la ciudad y el medio natural, puesto que no solo cumplen funciones de índole recreativo, práctico y psicológico, sino que también contribuyen en la captura de carbono, elemento que ayuda a mitigar el efecto del cambio climático, la producción de oxígeno, el aislamiento del ruido y la amortiguación de la temperatura.
Además albergan diversas especies de flora y estos espacios naturales son capaces de atraer a la fauna que ha podido adaptarse a la urbanización o que simplemente utiliza estos parches del paisaje como conectores hacia otros ecosistemas.
En este espacio se han observado cacomixtles, aves locales, caracoles, mariposas, arañas, gusanos, cochinillas y ciempiés.
Cerro de Coatepec, Ciudad Universitaria
A través del proyecto de investigación “Inventario y monitoreo de fauna silvestre en Ciudad Universitaria de la UAEMéx: bases para la conservación y el manejo sustentable de la biodiversidad local”, encabezado por el profesor e investigador de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, Leopoldo Islas Flores, la Universidad Autónoma del Estado de México confirmó la presencia de una importante diversidad en su sede, en Toluca.
Mediante cámaras trampa, se pudo documentar el nacimiento de crías de cacomixtle dentro de Ciudad Universitaria. El equipo de investigación instaló dispositivos en zonas estratégicas donde previamente habían detectado rastros de animales como huellas, excretas, pelos o senderos de tránsito. Gracias a ello se han identificado especies como zorra gris, conejos silvestres y cacomixtles, además de animales ferales como perros y gatos, que representan una amenaza para la fauna nativa.
El académico destacó que, a pesar de encontrarse en un contexto urbano, Ciudad Universitaria conserva áreas verdes que funcionan como corredores biológicos,facilitando la movilidad, el refugio y la alimentación de distintas especies.
Indicó que, como parte de las acciones de conservación, el proyecto propone implementar corredores seguros, señalética para evitar atropellamientos, senderos interpretativos y programas para el control de especies ferales.
kr