Las recientes desapariciones de adolescentes en Jalisco han vuelto a encender las alertas sobre una modalidad de captación que especialistas consideran cada vez más frecuente: el contacto inicial con las posibles víctimas ocurre a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería e incluso videojuegos.
Detrás de conversaciones aparentemente inofensivas o de falsas ofertas de empleo, grupos delictivos construyen vínculos de confianza con menores de edad para, posteriormente, intentar reclutarlos o involucrarlos en actividades ilícitas.
La preocupación no es menor. Estimaciones de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) indican que entre 150 mil y 250 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en riesgo de ser reclutados por organizaciones criminales en el país.
Michelle Lucero, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora y especialista en reclutamiento de menores, explicó en entrevista con MILENIO que estas plataformas digitales se han convertido en uno de los principales mecanismos de enganche, debido a la facilidad con la que niñas, niños y adolescentes comparten información personal e interactúan con personas desconocidas.
"Antes pensábamos que el reclutamiento ocurría en la calle, bajo amenazas, pero ahora está más cerca que nunca y puede comenzar con una conversación, un mensaje o incluso dentro de un videojuego, donde un desconocido simplemente escribe 'hola' y comienza, poco a poco, a ganar su confianza", advirtió.
Sus declaraciones se producen en un momento en el que Jalisco enfrenta una serie de desapariciones de adolescentes que mantienen abiertas diversas líneas de investigación relacionadas con el reclutamiento forzado.
Desde 2020, Jalisco ocupa el segundo lugar nacional entre las entidades con más niñas, niños y adolescentes en riesgo de reclutamiento por grupos delictivos.
Entre 12 mil 400 y 21 mil 500 menores se encuentran en esa condición, de acuerdo con estimaciones de Redim. El análisis ubica a Jalisco solo por debajo de otra entidad del país, según la ficha técnica publicada en enero de 2026.
Uno de cada ocho adolescentes ha sufrido violencia digital
La directora de la Fundación Nueva Generación Sonora citó un estudio reciente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) que revela la magnitud del problema en México.
"Uno de cada ocho adolescentes ha sido víctima de violencia digital. Me parece una cifra gravísima; estamos hablando de aproximadamente un millón 600 mil adolescentes en nuestro país", destacó.
Pero el dato más preocupante, señaló, es el enorme subregistro.
"Uno de cada tres nunca contó lo que ocurrió por miedo, vergüenza o porque no sabía dónde denunciar. Menos del uno por ciento presentó una denuncia oficial"
Explicó que, aunque no existen cifras oficiales sobre el reclutamiento criminal de menores, organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia en México han desarrollado indicadores que permiten dimensionar el riesgo.
"Entre 150 mil y 250 mil menores de edad en México se encuentran hoy en riesgo de ser reclutados o invitados a participar en actividades ilícitas", explicó.
Precisó que la estimación fue elaborada por Redim a partir de indicadores de vulnerabilidad, como la deserción escolar, las condiciones socioeconómicas, la incidencia delictiva y la exclusión social, ante la ausencia de un registro oficial sobre el reclutamiento de menores.
A pesar de ello, lamentó que el país continúe sin generar estadísticas suficientes para comprender la dimensión del problema.
"Las instituciones necesitan contar con esta información para tomar decisiones. El esfuerzo ha sido insuficiente frente a la magnitud del problema que enfrentamos", señaló.
Los delincuentes primero generan confianza
Lejos de recurrir a amenazas desde el inicio, quienes buscan captar adolescentes emplean estrategias similares al denominado grooming: observan perfiles públicos, identifican gustos personales, videojuegos favoritos, música o pasatiempos y utilizan esa información para iniciar conversaciones.
"Los abusadores primero establecen relaciones de confianza. Observan lo que niñas y niños publican en sus perfiles, conocen sus intereses y, a partir de ello, comienzan a conversar", explicó.
Posteriormente trasladan la comunicación a plataformas privadas.
"Poco a poco los llevan a WhatsApp, Messenger u otras aplicaciones donde las conversaciones ya son privadas. Ahí empiezan a compartir información personal y, posteriormente, llegan las amenazas o las insinuaciones para obligarlos a realizar actividades que los perjudiquen"
Lucero enfatizó que estos agresores rara vez actúan sobre una sola víctima.
"Regularmente hablan con múltiples niñas, niños y adolescentes al mismo tiempo y en distintas plataformas"
Facebook, WhatsApp, TikTok y videojuegos
Según el estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) citado por la especialista, las plataformas donde con mayor frecuencia ocurren situaciones de violencia digital son Facebook, WhatsApp, Instagram y TikTok.
En cuanto a los videojuegos, destacan Roblox, Fortnite y FIFA.
Según la especialista, alrededor de 60 por ciento de niñas, niños y adolescentes en México utiliza alguno de estos videojuegos al menos una vez por semana, lo que amplía las posibilidades de contacto con personas desconocidas.
La especialista señaló que las herramientas de seguridad implementadas por las plataformas siguen siendo insuficientes.
"Merecemos que detecten y eliminen las cuentas falsas donde adultos se hacen pasar por menores de edad", demandó.
Añadió que también hace falta una mayor regulación y una actuación más firme por parte de las autoridades.
"Hace falta que los gobiernos sean mucho más activos respecto al tipo de plataformas que permitimos y bajo qué condiciones operan cuando se trata de menores de edad"
Las señales de alerta
Michelle Lucero consideró que muchas familias continúan subestimando el riesgo que representa entregar un teléfono celular sin acompañamiento.
"Preocupa mucho la negligencia de las familias en este tema. Hemos sido muy permisivos al darles un teléfono sin asumir la responsabilidad que ello implica", alertó.
Explicó que los cambios repentinos de conducta pueden ser uno de los primeros indicadores de que un adolescente está siendo manipulado.
"Si las niñas o los niños comienzan a aislarse, muestran miedo, cambian drásticamente su comportamiento o pasan demasiado tiempo hablando con personas desconocidas, son señales que debemos tomar muy en cuenta", enfatizó.
No obstante, insistió en que la respuesta no debe ser prohibir el acceso a internet.
"La mejor herramienta no es prohibir, sino acompañar. Se trata de hablar constantemente sobre los riesgos, conocer los juegos que utilizan, las plataformas que visitan y construir relaciones de confianza todos los días"
La directora de la Fundación Nueva Generación Sonora concluyó que el incremento de desapariciones de adolescentes registrado en Jalisco debe entenderse como una advertencia sobre una realidad que ya cambió: el reclutamiento ya no comienza necesariamente en la calle, sino en la pantalla de un teléfono celular.
"Como familias tenemos que ser conscientes de que cualquiera de nuestras hijas o hijos puede ser víctima de ciberacoso o violencia digital. La prevención comienza mucho antes de una desaparición; empieza con una conversación en casa y con la supervisión de lo que ocurre en el mundo digital", concluyó.
MC