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De padre a hijo, 32 años viviendo la pasión mundialista desde un puesto de playeras

La familia Cacheiro se prepara para su octavo Mundial consecutivo vendiendo playeras y artículos de la Selección Mexicana en el límite entre Tampico y Ciudad Madero.

A un costado de la banqueta del bulevar López Mateos y la plaza Jalisco, ahí donde se parten los municipios de Tampico y Madero, la gente para sus vehículos ante la presencia de una mancha verde, es la venta de playeras de la selección mexicana que realiza José Martín Cacheiro, desde hace más de tres décadas.

La brisa del Golfo de México hace ondear las playeras que se ofertan desde la talla “pañalitos” hasta la XXL; ya se siente el ambiente mundialista en el sur de Tamaulipas.

Ocho mundiales respaldan una tradición familiar

Este será el octavo mundial en el que la familia Cacheiro oferta “souvenirs” de la selección mexicana, un pequeño negocio que su padre heredó.

¿De a cómo son las playeras amigo?, pregunta el conductor desde el interior de su automóvil. “La gente empieza a buscar la playera. Aprovechamos que viene el mundial y conforme se acerca la inauguración la gente empieza a preguntar y a llevar; tenemos de 150 pesos, 200, 250 y 500 la versión original, tenemos pañaleros, chicos, mediano y grande hasta la XXL”.

Para la familia Cacheiro, esta será la octava fecha mundialista en la que venden los productos tricolores y han mantenido la preferencia de sus clientes, pero eso no llegó solo, son años de trabajo, de temporadas bajas y de altas.

“Gracias a Dios ya tenemos ocho mundiales vendiendo aquí, lo que representa 32 años. Para nosotros es una gran felicidad estar aquí tantos años con el legado que nos dejaron nuestros padres y aquí seguimos trabajando”.

Un legado que comenzó con cacahuates y semillas

Con nostalgia, Martín recuerda cómo su padre les enseñó a trabajar con honradez, a como tratar a los clientes y eso ha sido clave para poder dar en el objetivo, recaudar ganancias para el bien de sus familias.

“Mi papá, que en paz descanse, empezó a vender cacahuates y semillas en el desaparecido Cine Plaza, dentro del estadio Tamaulipas”.

Con el tiempo la venta dio un giro al ver que la gente les pedía banderas del equipo de la Jaiba Brava, y hasta las llamadas “vuvuzelas”. Después, mi hermano comenzó a vender trompetas y banderas; después que crecí pude empezar a vender y soy quien sigue con el legado de mi papá y de mi mamá”.

Sobrevivir a las crisis y esperar el impulso del Mundial

Los Cacheiro saben que este negocio es de altas y bajas; pasaron un momento difícil durante la pandemia, pero supieron cómo salir adelante comercializando cubre bocas con diseños de los equipos que militan en la Primera División del fútbol mexicano.

“Como todo, hay altas y bajas. Lo que hemos pasado en todos estos años, lo que hemos vivido, no ha sido difícil. A veces la gente no sabe que en todo negocio hay buenas y malas, esperamos que en esta temporada mundialista nos vaya bien con las ventas a todos”.

Mientras coloca las playeras en el tendedero, José Martín Cacheiro, afirma que México ganará el juego del debut con un marcador de 2 goles por 0.

JETL

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Sergio Sánchez
  • Sergio Sánchez
  • Periodista de información general y deportes. Escribe historias de personajes de la ciudad y crónicas deportivas. Maderense de nacimiento, pero tampiqueño de corazón.
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