La Glorieta de la Estampida, cuya escultura es obra de Jorge de la Peña, estrena iluminación como parte del Programa Anual de Obra Pública en Guadalajara
La presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, encabezó la entrega de la rehabilitación en la que se invirtieron 3.5 millones de pesos para esta nueva cara del monumento ubicado en Guadalupe y López Mateos.
La intervención contempló la modernización del sistema de iluminación con 80 luminarias RGB, así como la rehabilitación de la infraestructura eléctrica e hidráulica, incluyendo tableros, tuberías y ductos de las fuentes. Además, se integró un sistema de niebla para generar efectos visuales dinámicos en el monumento y su entorno.
También se realizaron trabajos de mantenimiento urbano, balizamiento y tratamiento del arbolado en la zona.
Durante el acto, Delgadillo destacó que estas acciones fortalecen la convivencia social y la identidad de la ciudad, al recuperar espacios públicos para el disfrute de peatones y automovilistas.
¿Cuál es la historia de La Estampida?
La Estampida fue creada en 1982 y estuvo ubicada anteriormente en el jardín López Portillo, a un costado del Museo Cabañas en el Centro Histórico.
Este monumento ecuestre, que se comprende por 14 piezas de bronce elaborados con una técnica que enfatiza en las texturas, no solo sirve como referencia geográfica de los tapatíos, además, se han convertido en escenario predilecto para fotografías de bodas, graduaciones y XV años.
La Estampida es una obra de la Guadalajara contemporánea, pero que se adapta a la perfección con la historia de esta ciudad, otorga identidad y es referencia, mientras que estéticamente se trata de las esculturas consentidas de los Jaliscienses.
Con información de Víctor Hugo Ornelas
SRN