Cada 22 de marzo se celebra el Día del Tejuino, una de las bebidas más representativas de Jalisco, cuyo origen se remonta a prácticas ancestrales basadas en la fermentación natural del maíz.
En Guadalajara, esta tradición sigue vigente gracias a familias que han preservado su preparación original por generaciones.
Tal es el caso de Juan Miguel González Cárdenas, heredero de una tradición que inició su abuelo, Juan González González, hace 80 años; y desde entonces, la elaboración de tejuino se ha mantenido de manera ininterrumpida dentro de la familia, pasando directamente de abuelo a nieto como un legado de identidad y oficio.
“Mi abuelito inició a vender tejuino en el año de 1945 y de manera ininterrumpida hemos seguido vendiendo la familia, solo brinca de mi abuelo directamente a mí [...] Mi abuelo me enseñó a hacer el tejuino, yo fui criado por él, entonces él a un ladito de mí y yo siguiendo sus indicaciones, pretendemos y es la única manera de honrar la memoria de mi abuelo, es conservando la calidad que él ofrecía a sus clientes”.
El negocio familiar, conocido como Tejuino Belén, nombre que conserva por su antigua ubicación en la calle Belén, abrió formalmente en 1987 y desde entonces se ha convertido en un referente local, que ha preservado el heredero de esta tradición, ahora en la esquina de República y Ventura Anaya, en la colonia Progreso.
“El tejuino es una base de atole de maíz endulzado con piloncillo, eso es todo, este atole ya hecho se deja reposar a que inicie de manera natural el fermento, sin añadir absolutamente nada, como lo hacen algunas personas que añaden tepache, tamarindo, y algunas frutas que fermentan también, el tejuino verdaderamente debe ser un fermento natural de este atole endulzado con piloncillo”.
Receta tradicional es alterada
Sin embargo, advierte que en la actualidad la bebida enfrenta una transformación que, a su parecer, desvirtúa su esencia.
“Están desvirtuando terriblemente en Guadalajara y en muchos lados al añadirle chamoy, chilito de no sé qué y de no sé qué más, me parece que están desvirtuando lo que es la tradición, precisamente una tradición que por otro lado no existe escrita, nunca ha existido una receta de cuáles son las proporciones para hacer tejuino, de ahí que la variedad de sabores que tú encuentres es mucho muy variada”.
Miguel González, insiste en la importancia de respetar las bases originales como una forma de preservar la identidad cultural, y en el marco del Día del Tejuino, esta bebida no solo se celebra como un refrescante ícono tapatío, sino también como un símbolo de la gastronomía local que continúa pasando de generación en generación.
SRN