Comunidad

Exposición fotográfica enaltece la defensa del maíz nativo en el Primer Festival "Roza, Tumba y Barbecho" en Puebla

La muestra realizada por el fotoperiodista Andrés Lobato reúne más de dos décadas de trabajo documental sobre los rituales, tradiciones y la preservación del maíz nativo.

Como parte de las actividades del Primer Festival del Maíz Criollo "Roza, Tumba y Barbecho", fue inaugurada una exposición fotográfica que reúne más de dos décadas de trabajo documental sobre los rituales, tradiciones y la preservación del maíz nativo en Puebla.

La muestra, realizada por el fotoperiodista y gerente de MILENIO Puebla, Andrés Lobato, se convirtió en uno de los ejes culturales del festival, al retratar la estrecha relación entre las comunidades campesinas, el sistema milpa y la identidad mesoamericana.

El fotógrafo explicó en entrevista que la exposición es el resultado de más de 20 años recorriendo comunidades donde aún se mantienen vivas las prácticas ancestrales en torno al cultivo del maíz, el frijol y la calabaza, conocidas como "las tres hermanas", base de la alimentación y de la cosmovisión de los pueblos originarios antes de la llegada de los españoles.

A través de las imágenes, el público pudo apreciar ceremonias, ofrendas y rituales que muestran la resistencia cultural de las comunidades indígenas y campesinas, así como el sincretismo religioso que ha permitido preservar estas tradiciones.

Entre ellas destacan las celebraciones del Día de la Candelaria, donde antiguas prácticas dedicadas al dios Tonatiuh hoy se realizan mediante la figura del Niño Jesús para marcar el inicio del ciclo agrícola.

Asimismo, la exposición documenta la importancia del volcán Popocatépetl como elemento central de la vida agrícola, las ofrendas que realizan los pobladores para pedir un buen temporal y la alineación de la pirámide de Cholula con el sol y el volcán, fenómeno que anuncia el comienzo de la temporada de siembra.

Lobato señaló que las fotografías fueron captadas en más de 20 municipios, entre ellos San Nicolás de los Ranchos, Ciudad Serdán, Huejotzingo, Quecholac, Calpan, Tehuacán y la capital poblana, con el propósito de visibilizar la riqueza cultural que rodea al maíz criollo y la lucha por conservarlo.

El fotoperiodista expresó sentirse orgulloso de formar parte del Primer Festival del Maíz Criollo "Roza, Tumba y Barbecho", al considerar que Puebla merecía un evento de esta magnitud dedicado a la defensa del maíz nativo. Incluso, confió en que el festival logre consolidarse y alcance proyección internacional en futuras ediciones.

Por su parte, Iyyasú Labastida Contreras, codirectora del festival, destacó que esta primera edición permitió conectar con personas dedicadas al cultivo, conservación y defensa del maíz criollo, fortaleciendo la comunidad y haciendo realidad un proyecto ciudadano enfocado en proteger este patrimonio alimentario y cultural.

La organizadora hizo un llamado a la población para consumir maíz nativo, difundir su importancia y respaldar iniciativas autogestivas como este festival, al señalar que contribuyen a preservar la identidad, la cultura poblana y el legado agrícola de las comunidades.


CHM

Google news logo
Síguenos en
Nancy Camacho
  • Nancy Camacho
  • Reportera
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.