La tarde del sábado 15 de noviembre de 2025, Víctor conducía una camioneta, en la que lo acompañaban sus padres de regreso a casa, hacia el municipio de Guadalupe.
Circulaban por Apodaca, y ninguno de los tres llegó a imaginar siquiera que estaban a punto de experimentar uno de los peores sucesos de su existencia.
De pronto, y en medio de la aparente tranquilidad que reinaba en el momento, escucharon un estruendo, y vieron cómo la parte superior de su vehículo se convertía en añicos.
Una estructura de acero se desprendió de la línea que lo sostenía a una grúa, en los trabajos de construcción de la Línea 6 del Metro, en Apodaca.
La pesadilla había comenzado...
"Yo simplemente perdí la noción completamente en ese momento. Yo no... ya no supe nada de mí por completo", explicó Víctor Flores Guerrero.
"A mi hijo le llegó todo... luego, luego... todo... todo. Quedó atrapado mi hijo... quedó atrapado... lleno de vidrios... todo lleno de vidrios quedó mi hijo", dijo, por su parte, el señor Víctor Flores Gutiérrez.
Esto ocurrió sobre la avenida Miguel Alemán, a escasos metros de la calle Independencia, en una zona industrial dónde se construye aún la Línea 6 del Metro.
"Mis cervicales quebradas... no podía mover mi cuerpo, no podía abrir ni mis ojos, o sea, estaba yo debatiendo entre la vida y la muerte", recalcó el hombre de 53 años.
Hasta el momento ninguna autoridad, ninguna institución, ni la constructora, ni la empresa transportista, se han hecho responsables de la salud de Víctor Flores Guerrero, de 53 años, y sus padres, Don Víctor y la señora María de Jesús, quienes también resultaron lastimados.
Las cuentas por gastos médicos suman casi 1.5 millones de pesos.
"Le hago el llamado a la Fiscalía, para que aplique la ley, para que se pueda solucionar lo mío y pueda haber también todo lo que es, también, no sólo para mí, sino también para mi mamá... para mi papá", agregó el automovilista.
Un mes después del percance, Don Víctor, de 86 años, vio afectada su salud, pues sufrió un infarto que lo mantuvo hospitalizado durante la Navidad.
"Porque ya tenía yo el dolor muy fuerte. Un dolor muy feo. El dolor aquí arriba del corazón. Aquí arriba estaba el dolor espantoso. El dolor nunca lo había tenido... eso nunca eh". relató el adulto mayor.
Hasta el momento el caso no ha avanzado nada. La familia está en el olvido, y las autoridades simplemente no han hecho su trabajo.
"O sea, porque nosotros somos afectados: mi hijo, mi esposo, yo también. Pérdida del carro, de salud, porque en un segundo cambia todo. Hasta ahorita pues todo cambió con el accidente", manifestó la señora María de Jesús Gutiérrez.
Esta familia de la colonia Polanco, en Guadalupe, espera que pronto se le haga justicia.
grt