Entre las pancartas y consignas por un suministro potable digno durante la manifestación de este domingo en Guadalajara, defensores ambientales y ciudadanos ampliaron la agenda de reclamos al visibilizar la histórica contaminación del río Santiago y los graves efectos que genera en la salud de las comunidades aledañas a su cauce.
Denise, joven activista presente en la movilización, señaló directamente al corredor industrial asentado en las márgenes del río y cuestionó que empresas con grandes ingresos no inviertan en el tratamiento de sus vertimientos.
"Quiero transmitir que el gobierno también tiene que atender el problema desde la raíz. Hay un corredor industrial en el río Santiago de muchas empresas que ganan mucho dinero que podrían invertir para tratar sus aguas. La raíz de toda esta contaminación y los problemas de salud van más allá de afecciones gastrointestinales, microorganismos o bacterias: hay contaminantes emergentes y microcontaminantes que sobreviven y están causando insuficiencia renal", denunció.
La manifestante advirtió que la crisis sanitaria provocada por los residuos tóxicos requiere una fiscalización estricta por parte de las autoridades ambientales, ya que la afectación supera por mucho la presencia de sedimentos o materia orgánica en el agua.
"Toda la población del río Santiago... hay que ver a todas estas poblaciones que se están muriendo, que tienen una alta tasa de enfermedades renales y de cáncer. Va más allá de las bacterias. Hay que exigir que el gobierno obligue a las empresas a tratar sus descargas; no es solamente la planta, hay un problema de raíz más profundo", enfatizó Denise.
La intervención de colectivos e independientes durante la jornada diversificó la exigencia social en el estado: de la urgencia por recibir agua limpia en los grifos domésticos del Área Metropolitana de Guadalajara a la necesidad prioritaria de sanear la cuenca y frenar las descargas impunes de la industria pesada en la región.
CH