Derivado de la revelación de 83 casos de niños con altos niveles de plomo en los Cendis de Nuevo León, el Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire del Área Metropolitana de Monterrey aseguró que las estaciones de monitoreo de la entidad no miden el plomo y que sólo se muestrea con partículas.
“El cómo se mide es muy importante también, que la población sepa que el plomo hoy en día no se está midiendo como tal en las estaciones de monitoreo atmosférico. Lo que sucede es que el plomo igual por norma se muestrea, por así decirlo, a partir de las partículas que hay en el ambiente.
“Porque el plomo, bueno, generalmente se inhala como partícula. Entonces hay un apartado a nivel federal en una de las normas que nos indica cómo se debe de medir el plomo y justamente viene de un muestreo a la fracción gruesa de las partículas, o sea, las PM10. Entonces es un monitoreo distinto, no es como una estación automática de monitoreo como las que hoy existen”, refirió Selene Guajardo, directora del Observatorio, en entrevista.
Guajardo comentó que actualmente las estaciones que tiene el estado pueden evaluar PM10, PM 2.5, ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, monóxido de carbono, ya que son los que continuamente se están midiendo.
En el caso del plomo citó la norma oficial mexicana NOM-026-SSA1-2021 que establece el criterio para evaluar la calidad del aire ambiente, con respecto al citado metal.
“Con el plomo no es de esa manera; el plomo hay una norma de salud que establece que se debe muestrear justamente por un método que se llama gravimétrico, básicamente es un método que ayuda a obtener las concentraciones de plomo desde un muestreo de PM10.
“Sí es algo que deberíamos estar haciendo como ciudad, el hecho de seguir esa norma de salud que ya existe para el plomo en específico en aire, y también más allá de aire, hacer la evaluación de los riesgos a partir de las vías posibles de exposición de las personas que pueden ser como te comentaba: no nada más aire, sino agua, suelo, por contacto, por ingesta de alimentos (entre otras”, apuntó.
Dicha Norma, según el Diario Oficial de la Federación, detalla que el plomo que se encuentra en el aire, los alimentos, el agua y el suelo o el polvo varían significativamente en todo el mundo, y dependen del grado de desarrollo industrial, la urbanización y otros factores vinculados con el estilo de vida.
La directora ejecutiva del Observatorio comentó que el Gobierno del Estado debe realizar un muestreo general a toda la población, esto derivado de los datos que arrojaron los Cendis en colaboración con el Tec Salud y la Secretaría de Salud de Nuevo León.
“Esperaríamos que hubiera, por ejemplo, una evaluación de riesgo para la población en general, y que este análisis o estudio que han realizado sirva como un potencial de estudio”, solicitó.
Guajardo planteó, además, que el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) también se ejecute en emisiones locales.
nrm