En una demarcación como la Ciudad de México donde los espacios públicos no siempre son accesibles para todos los grupos sociales, Discapicnic se ha convertido en un grupo de personas con diversas discapacidades que realizan diversas actividades en diversos puntos de la capital.
El proyecto comunitario reúne a personas con y sin discapacidad en encuentros mensuales tipo picnic, donde además de compartir alimentos, se generan actividades artísticas, recreativas y sociales en un entorno seguro.
“Es un espacio accesible donde buscamos crear comunidad y ofrecer herramientas, desde lo técnico hasta lo emocional”, explica Gus, uno de los organizadores.
Inicio
El proyecto nació en septiembre de 2024, a partir de la iniciativa de Jen Mulini, quien inicialmente buscaba reunir a personas de la comunidad sorda tras un curso de lengua de señas. Sin embargo, la idea evolucionó.
“¿Por qué no hacerlo más abierto?”, fue la pregunta que detonó el concepto actual: incluir a personas con cualquier tipo de discapacidad, así como a quienes deseen participar.
Desde entonces, Discapicnic ha crecido hasta consolidar una comunidad de más de 300 personas, con asistencia que va desde 35 hasta 250 participantes por evento.
Mucho más que convivir
Aunque la base es un picnic tradicional —compartir comida y pasar un buen rato—, en el grupo se busca reliazar diversas actividades:
- Talleres de pintura
- Clases de yoga o baile
- Visitas guiadas a museos
- Charlas sobre habilidades emocionales
- Actividades temáticas según el mes
Además, al cierre de cada evento hay dinámicas como celebración de cumpleaños, rifas y, en ocasiones especiales, hasta piñatas.
Los materiales que se ocupan para los talleres son gestionados por la organización, mientras que los asistentes contribuyen de manera voluntaria con alimentos para compartir.
Inclusión desde la logística
Uno de los pilares del proyecto es garantizar la accesibilidad. Para ello, los organizadores seleccionan espacios que cumplan con condiciones básicas como:
- Sanitarios accesibles
- Rutas de transporte viables
- Cercanía con estaciones de Metro o Metrobús adaptadas
Incluso cuentan con brigadas de apoyo para acompañar a personas con discapacidad visual desde puntos de encuentro.
“Hacemos todo lo posible para que nadie sienta que no puede llegar”, destacan.
De parques a museos: ocupando la ciudad
Discapicnic ha tenido presencia en más de 25 sedes de la Ciudad de México, incluyendo:
- Museos
- Parques como Chapultepec, Parque España o Parque de los Venados
- Espacios culturales y educativos
El objetivo también es visibilizar la presencia de personas con discapacidad en lugares donde no suele ser común verlas en grupo.
Comunidad, el verdadero objetivo
Más allá de las actividades, el propósito central es generar comunidad y combatir el aislamiento que muchas veces enfrentan las personas con discapacidad.
“Saber que no estás solo cambia todo”, señala Gus. “Ese ‘espejeo’ con otras personas permite reconocer que sí se puede vivir plenamente”.
El proyecto también involucra a familias, quienes encuentran en estos espacios un lugar para compartir experiencias y romper prejuicios.
Un modelo que ya se replica
El impacto ha sido tal que Discapicnic ya ha sido replicado en estados como Chiapas, Guanajuato y Jalisco, e incluso ha despertado interés en otros países.
Actualmente, sus creadores trabajan en una guía para que cualquier persona pueda replicar el modelo en otras ciudades.
¿Cómo participar?
Las convocatorias se publican mensualmente a través de Instagram en:
• @discapicnic
• @movimientopcd
Los eventos son abiertos al público, con registro previo para garantizar la organización y seguridad de los asistentes.
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