Comprar un medicamento para aliviar un dolor, bajar la fiebre o atender otro malestar parece una acción cotidiana, pero hacerlo sin conocer las reglas puede llevar a utilizar productos que requieren supervisión médica. ¿Cuáles medicamentos puedes comprar sin receta en México y cuáles necesitan prescripción?
La respuesta está en la Ley General de Salud, que clasifica los medicamentos de acuerdo con las condiciones para su venta y suministro.
En el marco del Día Mundial del Farmacéutico, que se conmemora cada 25 de septiembre, esta clasificación también permite entender por qué algunos productos pueden adquirirse directamente y otros deben ser dispensados bajo receta.
Así se clasifican los medicamentos en México
El artículo 226 de la Ley General de Salud establece seis grupos, que determinan si una persona necesita receta y bajo qué condiciones puede obtener el medicamento:
- Fracción I: medicamentos que sólo pueden adquirirse con receta o permiso especial expedido por la Secretaría de Salud.
- Fracción II: requieren receta médica, que debe ser retenida en la farmacia y registrada en los libros de control correspondientes.
- Fracción III: necesitan receta médica que puede surtirse hasta tres veces; la farmacia debe sellarla y registrarla en cada ocasión.
- Fracción IV: requieren receta médica, pero pueden resurtirse tantas veces como lo indique el profesional que la expide.
- Fracción V: son medicamentos sin receta, pero su venta está autorizada exclusivamente en farmacias.
- Fracción VI: tampoco requieren receta y pueden venderse en otros establecimientos autorizados, además de las farmacias.
La diferencia entre las fracciones V y VI es especialmente importante: ambas corresponden a medicamentos que no requieren receta, pero no tienen las mismas condiciones de venta.
¿Y qué pasa con medicamentos como el paracetamol?
Aquí existe una precisión que puede evitar confusiones. La Secretaría de Salud ha señalado que el paracetamol puede encontrarse tanto en medicamentos de venta libre como en productos que se adquieren con receta, dependiendo de la presentación y autorización correspondiente.
Por eso, no basta con reconocer el nombre de una sustancia activa para determinar si un medicamento específico necesita prescripción. La propia COFEPRIS cuenta con registros sanitarios que permiten consultar información de los medicamentos autorizados en México.
Además, que un medicamento sea de venta libre no significa que pueda utilizarse sin precauciones. La etiqueta contiene indicaciones sobre dosis, contraindicaciones y advertencias que deben revisarse antes de consumirlo.
El papel del personal farmacéutico también resulta relevante: la Secretaría de Salud destaca su participación en la dispensación, el uso racional de medicamentos y la seguridad de los pacientes.
En caso de duda sobre si un medicamento requiere receta, lo más seguro es revisar su clasificación y registro sanitario o consultar directamente con un profesional de la salud, en lugar de asumir que puede adquirirse libremente.
JCM