¿Últimamente olvidas conversaciones, repites preguntas o buscas objetos que acabas de utilizar? Aunque algunos olvidos son comunes, hay cambios en la memoria que pueden ser una señal de que algo más está ocurriendo. La clave está en identificar cuándo dejan de ser situaciones ocasionales y comienzan a afectar la vida diaria.
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que busca crear conciencia sobre esta enfermedad y otras formas de demencia. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, en 2021 alrededor de 57 millones de personas vivían con demencia en el mundo.
¿Cuáles son las señales de alerta del Alzheimer?
La Alzheimer’s Association identifica varios cambios que pueden aparecer en personas con Alzheimer u otras demencias. Entre ellos se encuentran:
- Olvidar información recién aprendida: repetir preguntas, olvidar conversaciones recientes o depender cada vez más de notas para recordar actividades.
- Dificultad para planificar: tener problemas nuevos para seguir una receta, administrar dinero o realizar tareas que requieren varios pasos.
- Problemas con actividades conocidas: presentar dificultades para completar tareas que anteriormente se realizaban sin ayuda.
- Desorientación: perder la noción de fechas, estaciones o lugares, incluso en sitios familiares.
- Problemas para encontrar palabras: tener dificultades para seguir una conversación, nombrar objetos conocidos o expresar una idea.
- Perder objetos sin poder reconstruir los pasos: no se trata simplemente de olvidar dónde se dejaron las llaves, sino de no poder recordar cómo encontrarlas.
- Cambios en el juicio: presentar dificultades nuevas para tomar decisiones o manejar situaciones habituales.
- Abandonar actividades: perder interés en pasatiempos, reuniones o actividades que antes disfrutaba.
- Cambios de personalidad o comportamiento: presentar modificaciones que no eran habituales en la persona.
¿Cómo saber si un olvido es una señal de alerta?
No todos los olvidos significan Alzheimer. Una persona puede olvidar ocasionalmente dónde dejó las llaves y recordarlo después; una señal de alerta puede aparecer cuando empieza a perder objetos con frecuencia y no puede reconstruir dónde los dejó.
Algo similar ocurre con los nombres. Olvidar momentáneamente el nombre de alguien y recordarlo más tarde puede sucederle a cualquiera. En cambio, tener dificultades frecuentes para encontrar palabras conocidas o seguir conversaciones puede requerir mayor atención.
La OMS señala que la demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Además, existen otras condiciones que pueden provocar problemas de memoria, por lo que una falla de memoria por sí sola no permite determinar que una persona tenga Alzheimer.
¿Qué hacer si aparecen estas señales?
Si los cambios son frecuentes, progresivos o comienzan a interferir con actividades cotidianas, es recomendable consultar a un profesional de la salud.
Una evaluación puede revisar los antecedentes médicos, medicamentos y cambios recientes, además de realizar pruebas de memoria y otras funciones cognitivas. Esto permite determinar si los problemas tienen relación con Alzheimer, otra forma de demencia o alguna condición diferente.
Detectar los cambios de manera temprana puede ayudar a encontrar la causa y conocer las opciones de atención disponibles.
JCM