Millones de personas en el mundo viven con hepatitis viral sin saberlo. Aunque se sienten completamente sanas, la infección puede permanecer silenciosa durante años mientras provoca daños progresivos en el hígado.
Por ello, especialistas y organismos internacionales de salud insisten en que la detección temprana es una de las herramientas más importantes para prevenir complicaciones graves.
En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, que se conmemora cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud hacen un llamado para ampliar el acceso a las pruebas de detección, ya que un diagnóstico oportuno puede permitir iniciar tratamiento o seguimiento médico antes de que aparezcan daños irreversibles en el hígado.
¿Quiénes deberían hacerse una prueba de hepatitis?
La necesidad de realizarse una prueba depende del historial médico y de los factores de riesgo de cada persona, por lo que siempre debe consultarse con un profesional de la salud. Sin embargo, la OMS recomienda prestar especial atención a los siguientes grupos:
Personas con mayor riesgo por su estado de salud
- Mujeres embarazadas.
- Personas que viven con VIH.
- Personas con enfermedad hepática o alteraciones persistentes en las pruebas de función del hígado.
- Personas que reciben hemodiálisis.
- Personas con mayor riesgo por exposición al virus
- Personas que se inyectan drogas o lo hicieron en el pasado.
- Trabajadores de la salud con riesgo de contacto con sangre.
- Personas privadas de la libertad.
- Trabajadores sexuales.
- Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.
- Personas transgénero.
- Parejas sexuales y familiares cercanos de personas con hepatitis B.
- Personas procedentes de regiones donde la hepatitis B es frecuente.
Además, las recomendaciones internacionales sobre hepatitis C contemplan que las personas con factores de riesgo continuos puedan requerir pruebas periódicas de acuerdo con la valoración médica.
¿Por qué una persona puede tener hepatitis sin saberlo?
Una de las principales características de las hepatitis virales es que pueden desarrollarse sin causar síntomas durante mucho tiempo. Cuando aparecen molestias, la enfermedad puede encontrarse ya en una fase avanzada.
En algunos casos pueden presentarse señales como cansancio intenso, color amarillo en la piel o en los ojos (ictericia), orina oscura, náuseas, dolor abdominal o pérdida del apetito. Sin embargo, muchas personas nunca experimentan estos síntomas en las primeras etapas.
Por ello, la OMS destaca que las pruebas de detección permiten identificar la infección antes de que se produzcan complicaciones como cirrosis o cáncer de hígado, aumentando las posibilidades de recibir atención médica oportuna.
¿Por qué se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis el 28 de julio?
El Día Mundial contra la Hepatitis se celebra cada 28 de julio para crear conciencia sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las hepatitis virales.
La fecha coincide con el nacimiento del médico Baruch Blumberg, ganador del Premio Nobel por descubrir el virus de la hepatitis B y contribuir al desarrollo de una prueba diagnóstica y de la primera vacuna contra esta enfermedad. Cada año, la conmemoración busca impulsar estrategias que acerquen las pruebas y los tratamientos a más personas, con el objetivo de reducir las muertes asociadas a estas infecciones.
Si bien no todas las personas necesitan hacerse una prueba de hepatitis de manera rutinaria, los especialistas recomiendan hablar con un profesional de la salud cuando exista algún factor de riesgo o duda sobre una posible exposición al virus. Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia para proteger la salud del hígado y prevenir complicaciones a largo plazo.
JCM