Durante años, muchas personas se acostumbraron a recibir mensajes del trabajo a cualquier hora: en la noche, durante el fin de semana o incluso en vacaciones.
Un correo “rápido”, una llamada “urgente” o el clásico mensaje de WhatsApp del jefe fuera del horario laboral se volvió parte de la rutina para millones de trabajadores.
Sin embargo, eso podría cambiar con la propuesta sobre desconexión digital que recientemente aprobaron los diputados y que ahora fue enviada al Senado para su análisis.
La reforma plantea reconocer en la ley el derecho de las personas trabajadoras a desconectarse del trabajo una vez que termina su jornada laboral.
¿Qué es la desconexión digital?
La desconexión digital es el derecho de los trabajadores a no atender comunicaciones laborales fuera de su horario de trabajo.
Esto incluye mensajes, llamadas, correos electrónicos o cualquier otro tipo de contacto relacionado con el empleo cuando la jornada ya terminó, así como durante:
- fines de semana
- vacaciones
- permisos o licencias
- horarios no laborables
En pocas palabras, la idea es que el trabajo no invada el tiempo personal.
¿Por qué se impulsa este derecho?
Quienes promovieron la reforma señalan que durante años se instaló la idea de que estar disponible todo el tiempo era sinónimo de compromiso laboral.
Contestar mensajes a cualquier hora, revisar correos en la noche o responder durante el descanso se volvió algo común, especialmente con el uso masivo de teléfonos inteligentes y aplicaciones de mensajería.
No obstante, especialistas y legisladores advierten que esta hiperconectividad puede provocar:
- estrés laboral
- ansiedad
- agotamiento
- dificultades para separar la vida personal del trabajo
El objetivo de la reforma es recuperar el equilibrio entre la vida laboral y personal.
¿Qué cambiaría para las empresas?
El proyecto establece que los empleadores deberán respetar el derecho a la desconexión digital una vez que la jornada laboral haya terminado.
Además, las empresas tendrían que establecer políticas internas claras para garantizar que los trabajadores puedan ejercer este derecho.
Esto no significa que todas las actividades laborales queden prohibidas fuera de horario, ya que la aplicación de la norma deberá considerar la naturaleza de cada trabajo y los acuerdos que existan entre empleados y empleadores.
Uno de los argumentos centrales de la propuesta es que el objetivo no es afectar a las empresas ni reducir la productividad, sino mejorar las condiciones laborales.
La lógica es simple: cuando las personas tienen tiempo real para descansar y desconectarse, también pueden rendir mejor en su jornada laboral.
Por ahora, la iniciativa deberá continuar su proceso legislativo en el Senado. Si finalmente se aprueba, México se sumaría a otros países que ya han comenzado a reconocer el derecho de los trabajadores a desconectarse del trabajo cuando termina el horario laboral.
Con información de Fernando Damián / JCM