Cuando aparece fiebre, dolor de cabeza o malestar después de una picadura de mosquito, puede ser difícil saber qué enfermedad está detrás: ¿dengue, zika o chikungunya?
Aunque comparten algunas características, cada una puede presentar señales particulares que ayudan a distinguirlas y que conviene conocer.
Ciencia UNAM explicó a través de una publicación en sus redes sociales que dengue, zika y chikungunya son enfermedades transmitidas por mosquitos y advierte que, aunque pueden parecerse, no son iguales. Estas son algunas de las diferencias más importantes.
Dengue: fiebre, dolor ocular y náuseas
Entre los síntomas que pueden aparecer con el dengue están la fiebre, que puede ir de leve a intensa, el dolor ocular y las náuseas.
La enfermedad también puede presentar complicaciones importantes. De acuerdo con la información difundida por Ciencia UNAM, entre ellas se encuentran la dificultad respiratoria y el daño en órganos, por lo que no debe considerarse un padecimiento menor cuando los síntomas se agravan.
Zika: sarpullido y conjuntivitis
El zika tiene entre sus manifestaciones más características la erupción cutánea y la conjuntivitis, señales que pueden ayudar a diferenciarlo de otras enfermedades transmitidas por mosquitos.
Ciencia UNAM también destaca una diferencia relevante respecto a sus posibles consecuencias: durante el embarazo, la infección por zika puede aumentar el riesgo de parto prematuro y malformaciones congénitas en el feto.
Chikungunya: dolor y molestias en las articulaciones
En el caso del chikungunya, pueden presentarse dolor de cabeza, inflamación muscular y malestar en las articulaciones.
Una de las características que más llama la atención es precisamente la afectación articular, pues entre sus posibles complicaciones se encuentra el daño en las articulaciones.
¿Cómo distinguir dengue, zika y chikungunya?
Aunque los síntomas pueden superponerse, algunas señales sirven como referencia:
- Dengue: fiebre, dolor ocular y náuseas.
- Zika: erupción cutánea y conjuntivitis.
- Chikungunya: molestias articulares y síntomas musculares.
Esto no significa que los síntomas permitan confirmar por sí solos una infección. Una persona puede presentar manifestaciones similares en más de una de estas enfermedades y el diagnóstico debe realizarlo personal médico.
La diferencia también está en las posibles complicaciones: mientras el dengue puede provocar daño en órganos y dificultad respiratoria, el zika representa un riesgo particular durante el embarazo y el chikungunya puede dejar afectaciones articulares.
Por eso, ante síntomas compatibles con alguna de estas enfermedades, especialmente si son intensos o empeoran, lo recomendable es buscar atención médica y evitar el autodiagnóstico.
JCM