El pan dulce tradicional de la Ciudad de México ya forma parte del patrimonio cultural de la capital. La Jefatura de Gobierno publicó este 11 de septiembre en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el decreto mediante el cual se declaran “Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional en la Ciudad de México” como Patrimonio Cultural Inmaterial de la capital.
La declaratoria, firmada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, reconoce que las prácticas relacionadas con la elaboración del pan dulce tienen sus orígenes en una tradición que data del siglo XVI.
De acuerdo con el documento, aunque esta práctica fue introducida por los españoles, las necesidades y recursos propios de la panadería tradicional capitalina permitieron desarrollar nuevas técnicas y un sistema cultural particular.
El decreto también señala que desde la introducción del trigo durante el periodo virreinal comenzó a desarrollarse en la capital un sistema propio para elaborar pan, acompañado de conocimientos especializados y de un sistema gremial independiente.
Además, la Gaceta destaca que desde el siglo XVIII el consumo de pan se encontraba generalizado entre la población de distintas clases sociales y que existen registros de panaderías y reposterías establecidas en la actual capital desde el periodo de la Segunda Intervención Francesa.
Más allá de sabores, colores y texturas...
Más allá de su elaboración y comercialización, el Gobierno capitalino consideró que el pan dulce está ligado a diversos actos sociales, tanto rituales como seculares, y que esta relación propició la creación de piezas específicas para determinadas festividades.
La declaratoria subraya además que los saberes asociados con su elaboración trascienden la actividad comercial, pues quienes participan en ella comparten distintos sentidos de identidad.
La Gaceta resalta también la diversidad de piezas de pan dulce mexicano, caracterizadas por sus sabores, colores y texturas, así como el sistema cultural que las rodea, integrado por técnicas, conocimientos, expresiones, valores simbólicos y prácticas sociales vinculadas con su elaboración, distribución y consumo.
Por ello, el documento considera que su reconocimiento "contribuirá a la salvaguardia de esta manifestación, a su transmisión entre generaciones y al fortalecimiento de la cohesión social".
El dato¿Qué establece la declaratoria?
El Gobierno capitalino establece que “Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional en la Ciudad de México” constituyen una manifestación de la memoria colectiva, las tradiciones, las costumbres y las celebraciones familiares y comunitarias, además de representar conocimientos transmitidos de generación en generación por la comunidad panadera.
El objetivo de la medida es preservar esta expresión cultural mediante su reconocimiento, dignificación, promoción y difusión de sus valores culturales y sociales. La protección deberá realizarse conforme al Plan de Salvaguardia emitido por la Secretaría de Cultura, mientras que esta dependencia también deberá realizar las notificaciones correspondientes e impulsar la incorporación de la expresión cultural a la Plataforma Digital del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México.
El decreto fue emitido el 7 de septiembre de 2026 en la residencia oficial de la Jefatura de Gobierno y publicado en la Gaceta Oficial el 11 de septiembre. De acuerdo con sus artículos transitorios, la declaratoria entra en vigor al día siguiente de su publicación.
CHZ