El sábado 13 de junio se suscitó un enfrentamiento verbal entre el director de Gobierno de Cuautitlán, Miguel Becerril, y un grupo de priistas que realizaban una campaña de apoyo social en el fraccionamiento de San Blas, donde el funcionario pretendió desalojarlos, debido a que este mismo día revocó un permiso para la jornada que los vecinos habían tramitado días antes.
¿Qué pasó?
Se instalaron carpas para servicios médicos (revisión de la vista y toma de signos vitales), corte de pelo, juegos infantiles, asesoría jurídica y orientación nutricional, a solicitud de los vecinos al PRI local. Sin embargo, el director de gobierno, Miguel Becerril, llegó con elementos de seguridad pública para pedir su retiro.
Los vecinos, con apoyo de los dirigentes locales del PRI, explicaron que contaban con un permiso que el mismo funcionario de Gobierno les autorizó. “Pues ya lo revoqué”, fue la respuesta del expriísta y expresidente municipal de Cuautitlán Miguel Becerril, quien insistió en que se retiraran.
Ante ello, los vecinos se opusieron rotundamente y decidieron quedarse hasta completar las horas de la jornada de apoyo social que concluiría a las 14:00 horas del sábado, en el fraccionamiento de San Blas 1, como lo informó Emilio Sánchez, quien radica en la calle 53 de dicho fraccionamiento y quien apoyó la petición de la jornada asistencial en su comunidad.
Vecinos amenazaron con realizar bloqueos
Los vecinos amenazaron con realizar un bloqueo de vialidades del municipio si se desalojaba del lugar a las personas de la jornada, por lo que permanecieron en el sitio, cerca de la clínica de salud de la localidad.
En el lugar permanecieron elementos de Seguridad Pública hasta el retiro de las carpas una vez concluida la jornada; lo consideraron como hostigamiento y amedrentamiento por parte del gobierno local a los vecinos de ese fraccionamiento, según Emilio Sánchez.
Los vecinos de ese lugar apenas el jueves anterior realizaron una movilización frente a las instalaciones de la presidencia municipal, donde pidieron ser atendidos, ya que la red de drenaje no fue limpiada por el vactor y ello ya les ha ocasionado al menos dos inundaciones en un año, con pérdidas materiales en viviendas de un centenar de familias.
A unos metros de ese lugar, pero el 15 de septiembre de 2025, el gobierno de Cuautitlán canceló y pidió el desmantelamiento de un castillo pirotécnico en Santa Elena, con el argumento del director de gobierno de que no estaba autorizado, cancelando también la celebración del Grito de Independencia que habían organizado los vecinos.
AH