En medio de la emergencia ambiental provocada por el incendio registrado en Tenango de Doria, una cría de martucha logró sobrevivir y tener una segunda oportunidad. Tenía apenas unos días de nacida cuando fue localizada y rescatada, para después ser trasladada a la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Pachuca.
La cría fue nombrada Tena. Se trata de una martucha, también conocida como kinkajú, un mamífero nocturno y arborícola que habita principalmente en selvas y bosques tropicales.
Esta especie, emparentada con los cacomixtles y los mapaches, se distingue por su cola prensil, que le permite sujetarse y desplazarse entre los árboles. Su relevancia ecológica ha llevado a que esté catalogada bajo Protección Especial conforme a la NOM-059-SEMARNAT.
Desde su ingreso a la Unidad, Tena ha permanecido más de ocho meses en un programa de rehabilitación con fines de liberación. Durante este periodo ha recibido atención especializada, alimentación controlada y cuidados permanentes para fortalecer su desarrollo físico y conductual.
El caso de Tena refleja el trabajo que se realiza en Pachuca para la protección de la fauna silvestre y la atención a situaciones de riesgo ambiental. En este proceso se ha dado respaldo al fortalecimiento de la Unidad y a las acciones orientadas a la conservación y el bienestar animal.
Actualmente, Tena continúa bajo resguardo especializado mientras avanza su recuperación. Su historia muestra cómo la atención oportuna puede marcar la diferencia para preservar la vida y la riqueza natural de la región.