Comunidad

Con visita a colmena, apuestan por apicultura

Huejotzingo. En esta región, la llegada del otoño se convierte en el momento ideal para la cosecha de miel, actividad considerada práctica para proteger a la naturaleza

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En las faldas del volcán Iztaccíhuatl, la llegada del otoño se convierte en el momento propicio para la cosecha de miel. En esta región agrícola, la apicultura no sólo representa un sustento económico para las familias dedicadas a esta actividad, sino una práctica para proteger a la naturaleza, contribuir al cultivo de alimentos a través de la polinización y fomentar el turismo comunitario.

En la comunidad de Santa María Atexcac, perteneciente al municipio de Huejotzingo, Puebla, Reynaldo Mestre Rojas, quien forma parte de la tercera generación de apicultores, destaca cómo su familia a lo largo de 40 años transformó la cosecha de miel en una experiencia comunitaria, Visita una Colmena, la cual, está reconocida por la Secretaría de Turismo. 

Reynaldo, quien heredó el oficio de su abuelo, Sotero Mestre, comentó que el cambio de estación es una temporada propicia para adentrarse al universo de las abejas y comprender el papel de estos insectos en el equilibrio de la naturaleza.

Durante la experiencia que ofrece la familia Mestre Rojas, los apicultores abren las cajas colmena explicando a los visitantes los roles. M Torres
Durante la experiencia que ofrece la familia Mestre Rojas, los apicultores abren las cajas colmena explicando a los visitantes los roles. M Torres


Experiencia comunitaria

Huejotzingo, en la región de la Sierra Nevada de Puebla, se caracteriza por el cultivo de frutos y semillas. En diferentes temporadas se cosecha durazno, ciruela, tejocote, maíz, pera, manzana, entre otros frutos, lo cual, depende en gran parte de la labor de los polinizadores.

Reynaldo Mestre comentó que la iniciativa Visita una Colmena busca precisamente aprovechar ese entorno y acercar a poblanos y turistas a la apicultura responsable. El proyecto a cargo de la cooperativa Imperial Melífera, integrada por productores de la zona, permite vivir esta actividad a través de una experiencia sensorial, disfrutando del paisaje boscoso y escuchar de cerca el característico zumbido de este insecto.

Durante la experiencia que ofrece la familia Mestre Rojas, los apicultores abren las cajas colmena explicando a los visitantes los roles. M Torres
Durante la experiencia que ofrece la familia Mestre Rojas, los apicultores abren las cajas colmena explicando a los visitantes los roles. M Torres


La experiencia para los visitantes comienza con una explicación de los apicultores sobre la miel en sus diferentes tonalidades, colores y sabores. Como la que se obtiene a partir del mezquite de la mixteca poblana o la miel de acahual, cosechada en octubre entre los  maizales o aquella que, por su textura parece mantequilla.

“Todas las mieles que se cosechan dependen del color de la floración. Existe una tabla para determinar el color de la miel, tenemos miel ámbar, una miel oscura, casi negra”, explicó Reynaldo.

Durante la explicación los vsitantes también conocen sobre los panales y todo lo que se puede obtener a partir de una colmena. Posteriormente, con trajes de protección y la guía de los apicultores, ingresan a los apiarios en medio de una zona arbolada, donde puede verse de cerca la actividad de cientos de abejas tras la recolecta de polen.

Con el apoyo de ahumadores alimentados con desechos de pino, los apicultores abren las cajas colmena explicando a los visitantes los roles y características de cada abeja, desde la reina, las obreras y los zánganos.

“Las personas pueden venir aquí a vivir esta experiencia. Se ponen un traje de apicultor, les damos una plática sobre la importancia y el cuidado de las abejas. Les mostramos todo lo que usamos en la apicultura que, para nosotros es muy cotidiano, pero para las personas no, pueden ver en qué se transforma la cera de abeja y ven lo increíble que es el trabajo de las abejas”.

El proyecto aprovecha dos temporadas representativas en la región del Iztaccíhuatl. El primero que abarca los meses de primavera: marzo-abril y después, el lapso previo al otoño, entre los meses de septiembre y octubre.

La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES
La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES


Así, la propuesta comunitaria apuesta porque los visitantes comprendan el valor de estos insectos mientras conviven con el oficio de la apicultura.

“Ahorita está iniciando la floración de la temporada de otoño, entonces, las colmenas están muy pobladas, están recolectando néctar de las flores que ya están en el entorno. Es una temporada muy fuerte para nosotros los apicultores, las personas pueden venir a visitarnos en estos meses de septiembre y octubre para que puedan ver cómo las abejas cosechan miel, cómo las manejamos y vean cómo estamos trabajando”, comentó Reynaldo.

Cuidado de las abejas

Reynaldo Mestre Rojas, de la cooperativa Imperial Melífera, destaca que esta experiencia busca generar conciencia sobre el rol de las abejas en el equilibrio ambiental y la seguridad alimentaria.

“Es muy importante cuidar las abejas porque ellas se encargan de polinizar frutos, semillas, verduras, todos esos frutos que, al final llegan a nuestras casas”.

Al mismo tiempo, dijo que esta experiencia comunitaria abre sus puertas para que el público conozca sobre las acciones que se pueden emprender para proteger a todas las especies, frente al cambio climático y la deforestación, incluido, el cuidado de las abejas nativas y solitarias que habitan en zonas rurales y proveen servicios ambientales indispensables para el equilibrio ecológico.

“Cuidar el medio ambiente, la naturaleza, cuidar un árbol, no talar, no generar incendios forestales, no contaminar el agua es sinónimo de cuidar a las abejas. No solamente es verlas y no matarlas, sino a través del cuidado del medio ambiente porque es el entorno donde ellas viven”.

Experiencia con valor

Con el paso de los años, la familia Mestre también diversificó su experiencia en el manejo de las abejas y desarrolló su propia marca de productos respetando los ciclos florales y las colmenas. Parte de su trabajo también se enfoca en una línea de productos a base de miel como cremas corporales, bálsamo labial, jabones naturales, aceites, shampoo y comestibles cien por ciento naturales.

Más allá de la apicultura, Reynaldo Mestre explicó que la experiencia Visita una Colmena también busca visibilizar la riqueza de las comunidades de Huejotzingo, con una muestra de diferentes emprendimientos que permite a los visitantes locales, nacionales e internacionales conocer de cerca las tradiciones y gastronomía de la región Izta-Popo.

Además, explicó que el turismo comunitario fortalece la economía de las familias productoras y da un valor agregado a las cosechas de la zona.

La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES
La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES


De la milpa a la mesa

La experiencia comunitaria integra proyectos liderados por mujeres quienes han encontrado en la transformación de insumos locales una alternativa económica. Celia rojas, productora de la zona, explicó sobre los tlaxcales, panes dulces a base de maíz, elaborados en la comunidad de San Miguel Tianguizolco.

La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES
La finalidad es que los visitantes comprendan el valor de estos insectos. MELANIE TORRES


Comentó que el proyecto Tlaxcal, surgió como una iniciativa para aprovechar el maíz de su comunidad y se extendió a la elaboración artesanal de pinole, tortilla y salsas de frutos cosechados en la zona.

“Mi comunidad no es productora de maíz, sino transformadora de maíz, de lo que produce toda la región del Izta-Popo”, señaló.

A su vez, Gabina Rojas se dedica a la elaboración de mermeladas artesanales de ciruela roja y amarilla, aprovechando los excedentes de fruta de la región. Ofrece sus productos bajo técnicas de envasado y empaquetado al vacío.

“A veces nuestro producto en el mercado se abarata mucho, entonces, buscamos darle un precio mejor a nuestra fruta. También elaboramos mole en polvo para que tenga un poco más de vida empaquetado al vacío y la gente solo llegue a su casa y pueda comerlo con unas tortillas calientitas. Aquí se aprovecha todo lo que nosotros producimos en el campo”.

Santa María Atexcac también se caracteriza por la producción de tejocote. Los fruticultores de la zona aprovechan las grandes cantidades del fruto para elaborar mermeladas, conservas y ate. Con el proyecto Atexfrut, integrado a la experiencia apícola, los productores también buscan resaltar los múltiples usos de este fruto emblemático de la Sierra Nevada de Puebla.

Resaltan el rol de la abeja en el equilibrio ambiental. M. TORRES
Resaltan el rol de la abeja en el equilibrio ambiental. M. TORRES





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Verónica López
  • Verónica López
  • Egresada de la Licenciatura en Comunicación Social. Reportera en MILENIO desde 2011 con la cobertura objetiva de la dinámica laboral y económica. Me gusta convertir números en historias y plasmar la voz de quienes protagonizan el acontecer diario.
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