Entre cohetes, lágrimas y un profundo silencio, familiares, amigos y habitantes de la comunidad de San Juan de Razos acompañaron este martes el último adiós a cuatro de los jóvenes asesinados durante el ataque armado ocurrido la noche del sábado en las inmediaciones del campo de futbol de la localidad.
Desde las 10:30 de la mañana comenzaron los cortejos fúnebres de los hermanos Mateo y Emiliano Robles, así como de su primo José María García Robles. Los féretros de los hermanos fueron cargados sobre los hombros de familiares y amigos durante el trayecto hacia el templo de San Juan Bautista.
Alrededor de 200 personas caminaron detrás de los ataúdes. Muchos portaban playeras blancas con la fotografía de Mateo y Emiliano, acompañada de la leyenda:
“Te buscaré en cada cielo que mis ojos puedan observar. Mientras tanto espérame ahí en la eternidad”.
Minutos después, alrededor de las 10:50 de la mañana, arribó al templo el féretro de José Emmanuel Razón Robles. Los cuatro ataúdes eran de color blanco, una imagen que marcó la despedida de jóvenes cuyas edades oscilaban entre los 15 y 19 años.
No hubo música durante la llegada al templo. Únicamente el estruendo de los cohetes rompía el silencio que predominó entre familiares, amigos y habitantes de la comunidad, quienes observaban con tristeza el ingreso de los féretros al recinto religioso.