Pobladores y ambientalistas de la región de Tula celebraron la suspensión del proyecto del relleno sanitario situado en la zona conocida coloquialmente como Siete Mezquites, y la cual fue anunciada por personal del gobierno estatal el martes.
Fernando Quijano, uno de los dirigentes más visibles del movimiento que se opone al relleno sanitario, señaló que el anuncio de suspensión de operaciones es una victoria para preservar el agua de la región, y agradeció el apoyo que tuvo de parte de pobladores, agrupaciones, autoridades municipales, legisladores, etcétera.
Destacó que esa acción conjunta, la cual se extendió por semanas, permitió frenar el proyecto impulsado por la alcaldía de Tula de Allende, para desarrollarse en la zona de Siete Mezquites, la cual forma parte del ejido Tezontepec.
Destacó que fue un triunfo colectivo que requirió mucho esfuerzo y que logró un respaldo ciudadano trascendente, con miles de firmas físicas y digitales, las cuales fueron de apoyo para lograr el objetivo de echar atrás este proyecto por el eventual riesgo para contaminar los mantos freáticos de la zona por la operación del relleno.
Por su parte el activista ambiental, René Romero Rivera, del Colectivo de Comunidades en Defensa del Territorio de la Región Tolteca, también celebró esta “batalla ganada de forma digna, pacífica y enérgica en favor del bien natural común para la vida y el agua”.
No obstante, afirmó que ahora los habitantes de la región de Tula deben organizarse para gestionar de mejor manera los residuos sólidos urbanos, para aminorar la problemática que se registra en la materia.
Nuevos hábitos ciudadanos
Esto, dijo, requiere nuevos hábitos ciudadanos, entre ellos la adopción de modelos como Basura Cero, Municipio libre de basura o Economía Circular Social, pero acotó que “la propuesta de solución tiene que construirse y legitimarse desde la base social, para que vuelvan a intentar imponer proyectos que impacten más al territorio y a la población”.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), antes del anuncio de la suspensión de operaciones del relleno, dio a conocer su opinión técnica en torno a la instalación, y en ella afirmó que se requería de infraestructura complementaria de ingeniería para evitar algún eventual riesgo, aunque descartó que fuera inminente esta contaminación, debido a que no existía un afluente que conectara directamente al manantial Cerro Colorado con el relleno sanitario.
Cabe recordar que este martes la administración estatal dio a conocer al grupo de personas que se opone al proyecto, que dicha instalación no cuenta con permiso para operar, por lo que su puesta en funcionamiento depende de la aprobación de las comunidades vecinas.
Además, se informó que desde este miércoles queda prohibido el vertido de residuos sólidos urbanos en el punto, y en caso de incumplimientos se interpondrán las sanciones correspondientes a las personas o empresas que permitan el vertido de basura en el lugar.
Así mismo, se informó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) será la instancia encargada de solicitar a quien resulte responsable, el saneamiento del predio situado en la comunidad Teocalco, de Tula.
También se estableció que para realizar el saneamiento del lugar los habitantes permitirán el ingreso y salida de maquinaria y unidades, las cuales laborarán en el sitio con tal motivo.