Con motivo del próximo Día del Niño, el Cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, hizo un llamado a la reflexión sobre la importancia de la infancia como una etapa decisiva en la vida de toda persona.
Señaló que lo que se vive durante los primeros años, tanto en el ámbito emocional como en el cuidado integral, tiene un impacto profundo que puede marcar positiva o negativamente el futuro de los niños.
"Todas las etapas de la vida son importantes, pero lo que se hace o se deja de hacer en esta primera etapa de la vida, la niñez, la infancia, eso marca positiva o negativamente el resto de la vida. De tal manera que es un momento para reflexionar el derecho que tienen los niños de ser amados, de ser bien tratados, bien atendidos en todas sus necesidades vitales y espirituales y también la obligación que tienen los papás de custodiar el don de la vida en esta etapa, repito que es decisiva", exhortó el prelado.
Infancia, fundamental para el desarrollo
Robles Ortega insistió en la responsabilidad de los padres y de la sociedad en general de garantizar su bienestar. Destacó que brindarles cariño, atención y una formación adecuada contribuirá a que en el futuro se conviertan en ciudadanos responsables.
"Todo lo bueno que ellos reciban en esta etapa de su vida, igualmente va a ser muy positivo en las demás etapas de su vida en el futuro. Así que es una ocasión para reflexionar sobre la riqueza que es tener vida nueva, los niños y el deber que tenemos todos de atenderlos para que sean el día de mañana buenos ciudadanos, buenos hijos de Dios", pidió el también arzobispo.
El líder de la iglesia católica en Guadalajara consideró que esta fecha no sólo debe ser motivo de celebración, sino una oportunidad para reforzar el compromiso colectivo con la niñez.
Cardenal de Guadalajara continuará en su puesto
Robles Ortega, también reiteró que permanecerá en su cargo a pesar de haber presentado su renuncia ante el Vaticano desde que estaba el Papa Francisco, él mismo rechazó esta petición y le solicitó permanecer al frente de la arquidiócesis hasta que se determine lo contrario.
"La respuesta del Papa Francisco fue que me ratificaba, que me aceptaba la renuncia, pero que me pedía que permaneciera al frente de la Arquidiócesis mientras no se prevea otra cosa. El Papa León es lo mismo que me ha dicho", informó.Ante este escenario, señaló que asume la decisión como un acto de obediencia y responsabilidad, comprometiéndose a seguir al frente mientras tenga las condiciones de salud y capacidad necesarias. Añadió que se mantiene en total disposición para dejar el cargo en el momento en que así se le indique.
JVO