Elcanal de riego en el municipio de Acámbaro quedó en condiciones para reanudar operaciones, luego de concluir los trabajos de limpieza, restitución de montículos de tierra y reparación de los tramos que fueron intervenidos durante labores relacionadas con el proyecto del Acueducto Solís–León, realizadas por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Joel Moreno Brito, presidente del módulo de riego en Acámbaro, informó que ya finalizaron las acciones para restablecer por completo la infraestructura hidráulica, las cuales incluyeron la reposición de losas dañadas y el recubrimiento de tuberías que habían sido colocadas de manera provisional durante los trabajos previos.
“Ya ayer se cubrieron las losas que estaban rompidas y los tubos que habían instalado, ya se cubrió todo ahí, ya se instaló la red y se puso el cemento ayer”, explicó.
Detalló que, tras estas labores, el canal se encuentra listo para el inicio del riego, y que únicamente restan correcciones menores en puntos específicos donde suele haber filtraciones o derrames por asentamientos de tierra.
“No, no, ya está listo para echar el agua, solamente se va a dar una rectificada en las áreas que a veces por insolvación de tierra se derrama el agua. Solamente hay como dos, tres puntos que se van a rectificar la limpieza”, señaló.
Moreno Brito añadió que se realizará una limpieza general en todo el canal del módulo de riego San Cristóbal, debido a la acumulación de tierra y residuos, situación que, dijo, también se origina por el depósito de material por parte de algunos particulares.
“Sí, le vamos a dar a todo el canal San Cristóbal, le vamos a dar una leve pasada en todo, pero ya está listo, ya no hay pugna de agua, ya no hay nada”, afirmó.
Sobre la infraestructura que fue intervenida durante los trabajos anteriores, el presidente del módulo de riego destacó que ya quedaron reparados los desagües que habían sido abiertos para desviar el flujo del agua hacia el río.
En cuanto al alcance del sistema de riego, explicó que el módulo atiende distintas modalidades, entre ellas riego por gravedad, cárcamos y pozos profundos, con una cobertura aproximada de seis mil hectáreas.
“Ya se repararon los desagües que había puesto la Sedena, que rompieron tramos para poner el agua hacia afuera, hacia el río, y ayer se terminó de poner nuevas losas”, puntualizó.
Finalmente, señaló que el riego por gravedad se distribuye a través de canales laterales del río Lerma, mientras que otras zonas agrícolas se abastecen mediante pozos profundos y sistemas de cárcamo, lo que permitirá reactivar de manera normal las actividades del campo en la región.