El termómetro marca un grado en la comunidad de San Pedro Nexapa, Amecameca, región de los volcanes en el Estado de México, pero la sensación térmica es fácilmente de dos grados bajo cero, pudo comprobar MILENIO.
El frío cala los huesos y muy poca gente sale de sus casas, sobre todo en las mañanas y las noches.
La mayoría de los habitantes que han vivido toda su vida en estas comunidades están acostumbrados a las bajas temperaturas.
El señor Félix, de casi 74 años, asegura que “el frío no perdona paredes”, pero aun así la rutina sigue: sale a dejar a su nieto a la escuela y después se queda platicando con los vecinos que encuentra por la calle para hacer más ameno el día.
“Con una buena cobija y a seguirle, porque hace mucho frío, pero también hay cosas que hacer. Los niños siguen en la escuela y tenemos que salir a buscarle también para comer, porque aquí vamos al día”, aseguró a MILENIO, mientras caminaba a prisa para regresar a su casa.
Es común ver en las calles a personas con varias capas de ropa e incluso con cobijas, caminando para calentar el cuerpo mientras acuden al trabajo o a la escuela.
La vida cotidiana bajo la neblina
La señora Verónica lleva 53 años viviendo en el municipio de Tlalmanalco, uno de los más cercanos a la Mujer Dormida. Su casa está a unos metros del Parque Ecoturístico Dos Aguas, uno de los accesos a la montaña, y aunque la neblina apenas deja respirar, sale todos los días a las 7 de la mañana para abrir su tienda en San Rafael.
“Se siente un buen de frío, desde la tarde, que ya son como las tres o cuatro y ya se empieza a sentir el airecito bien frío, y en la noche y en la madrugada pues mucho más; como ahorita en la mañana, que no se aguanta”, dijo.
En casas de lámina soportan las bajas temperaturas
La región de los volcanes del Estado de México está compuesta por los municipios de:
- Amecameca
- Atlautla
- Ayapango
- Chalco
- Cocotitlán
- Ecatzingo
- Juchitepec
- Ozumba
- Temamatla
- Tenango del Aire
- Tepetlixpa
- Tlalmanalco
- Ixtapaluca
- Valle de Chalco Solidaridad
Según datos de la Secretaría del Bienestar, estas localidades presentan un alto grado de rezago social. Por ejemplo, en Amecameca se estima que 59.7 por ciento de la población vive en pobreza y 7 por ciento no cuenta con acceso a una vivienda digna. En Tlalmanalco, 51.5 por ciento vive en pobreza y 10 por ciento no tiene acceso a una vivienda.
Otros municipios cercanos al coloso también registran cifras alarmantes: en Ecatzingo, 62.4 por ciento de la población vive en pobreza y 29.6 por ciento no cuenta con vivienda digna; en Ozumba, 65.9 por ciento vive en pobreza y 25.2 por ciento tampoco tiene una casa con acceso a los servicios básicos.
“Vivo en una casa de adobe y las láminas son de fierro y de asbesto. Entonces imagínese, cae la helada ahí y todo se transmite; se transmite la frialdad y más en la madrugada se siente un buen de frío”, detalló la señora Verónica.
Apoyan a los más vulnerables
Todos estos municipios registran bajas temperaturas, por lo que las autoridades mantienen operativos de apoyo y cuentan con espacios adaptados como albergues.
En caso de ser necesario, se brinda apoyo a las familias para que tengan un techo donde pasar la noche, pues muchas viven en chozas de madera o casas de tabique con techos de lámina, lo que pone en riesgo la salud, sobre todo de niños y adultos mayores.
En Amecameca, cada año las autoridades implementan una entrega masiva de cobijas para los habitantes del municipio como parte de la iniciativa Cobijando Amecameca. La alcaldesa Ivette Topete destacó que estas acciones son fundamentales para mitigar los riesgos a la salud que representan las bajas temperaturas, especialmente en las zonas más vulnerables y cercanas a la zona volcánica.
“Nuestra prioridad es que ninguna familia de Amecameca enfrente este invierno sola. Con la entrega de estas cobijas no solo brindamos abrigo físico, sino que enviamos un mensaje de cercanía y respaldo de parte de este gobierno municipal”, afirmó la edil.
El programa forma parte de una estrategia integral de protección civil y asistencia social que busca apoyar la economía familiar, evitando gastos extraordinarios en insumos de temporada, prevenir enfermedades respiratorias y proteger principalmente a adultos mayores y niños.
Además, la Secretaría de la Defensa Nacional implementa el Plan DN-III-E para apoyar a las familias que más lo necesitan e incluso a quienes viven en situación de calle, a quienes se les entregan colchonetas, cobijas, ropa abrigadora y, durante las noches y mañanas, alimentos calientes para sobrellevar las bajas temperaturas.
“Hay gente buena que me regala cobijas, me dan chamarras y así ya no se siente tanto el frío, pero de todas maneras a veces en la noche es insoportable, ni deja dormir”.
“Nos ponemos doble pijama y nuestro suéter, así dormimos; además, echamos la cobija que tenemos en la cama y tratamos de dormir todos juntos para que se guarde el calor”, aseguraron algunos vecinos.
Actividades cotidianas se vuelven todo un reto
No todos tienen los mismos recursos; cada quien hace lo que puede y utiliza lo que tiene para abrigarse y aminorar los estragos del viento gélido y la lluvia. Sin embargo, los quehaceres no esperan: las amas de casa lavan y hacen de comer aun con el agua que llega helada, pues escurre de los volcanes.
“Tenemos que lavar trastes, lavar la ropa y pues sí, lo tenemos que hacer así como estamos. No nos acostumbramos a hacerlo; por ejemplo, tenemos que usar guantes, pues el agua es muy fría. La verdad sí se entume uno, cae helada”, explicó la señora Verónica.
Otro de los municipios afectados por las bajas temperaturas es Ixtapaluca. En sus zonas más altas, las familias también enfrentan el frío y, desde hace tres años, las autoridades ofrecen paquetes a bajo costo para que las familias vulnerables cuenten con agua caliente en sus viviendas durante la temporada invernal.
Los kits, que incluyen tinaco, calentador solar, baño completo y bomba de agua, se distribuyen de manera paulatina y hasta el año pasado habían beneficiado a más de 5 mil habitantes.
Esto ayuda a evitar que las personas calienten agua en fogones dentro de las casas, pues esta práctica puede resultar mortal.
Llaman a no usar fogones
El Centro Nacional de Prevención de Desastres llamó a la población de los municipios donde se registran bajas temperaturas a no utilizar aparatos o fogones para calentarse, ya que pueden generar monóxido de carbono, un gas altamente peligroso. Se trata de una sustancia tóxica que no es detectable por los sentidos, pues carece de olor, sabor y color, y no irrita los ojos ni la nariz.
Las autoridades informaron que algunas señales pueden alertar sobre la presencia de monóxido de carbono en el ambiente, como una llama amarilla o naranja en lugar del color azul normal en las hornillas de la estufa, brasero u horno, lo cual se debe al carbono libre en estado de incandescencia.
Enfermedades se incrementan en temporada de frío
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, durante la temporada de frío se incrementan los casos de enfermedades respiratorias al menos 37 por ciento, por lo que es importante seguir las recomendaciones de las autoridades de salud para evitar estos padecimientos.
Según la Dirección General de Epidemiología (DGE), de la Secretaría de Salud, de enero a noviembre de 2025 se registraron 15 millones 461 mil 803 casos nuevos de Infección Respiratoria Aguda (IRA).
Estos casos corresponden a infecciones que van desde un resfriado común, rinitis aguda, faringitis, laringitis, traqueítis, bronquitis aguda y bronquiolitis. La población infantil es la más afectada, sobre todo en los casos de bronquitis y bronquiolitis, por su potencial de complicaciones.
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